martes, 24 de diciembre de 2024

HOMBRE QUE DESDE SU VENTANA MIRA LA CALLE

 





HOMBRE QUE DESDE SU CASA MIRA LA CALLE


Es la calle quien le mira

cuando por la ventana

mira

mira

la calle le mira con tanto desdén que el hombre desiste de mirar.

Imagina otras calles que atravesadas de campos bíblicos

se meten con calor en la oscuridad de su cama.





jueves, 5 de diciembre de 2024

CIUDAD

 








                                               CIUDAD 1



Poco antes de que la niebla del parque solitario disolviera

a la vieja ondulada y a su hija que del brazo la llevaba a un silencio cada vez más cercano,

vi brotar alrededor un vapor amoroso, que apenas se notaba desde la distancia







                                              CIUDAD 2




La tarde era una esquina blanca,

la esquina blanca que recogía el sol desbaratado,

y una alfombra amarilla de plantas secas y de papeles borrados

sobre los pies que brincaban ante la huida,

porque esos eran los pies que querían saltar el océano,

cruzar la calle para buscar el más allá de lo que veían sus ojos,

tocar al fin una mano real y notar el frío oculto del amor










martes, 26 de noviembre de 2024

MATERNIDAD

 





                         MATERNIDAD


De la mano parecía que el viento me llevaba

El cierzo de la noche había entrado en mi casa

Sería en sueños cuando me dijo que mirara su dedo

señalando una especie de risa que se clavaba en su cuerpo




                                        2


El polvo invisible de los pasos que se iban


Descartado el niño

mirando una distancia que imaginaba divina


Cuando llovía o lloraba

el barro era una lámina extraña que cubría mi piel antes del temblor




                                      3


Yo no sé lo que quedó en la cueva

cuando fui sacado

con la única misión de buscar también allí.






martes, 19 de noviembre de 2024

MAÑANA

 






apareció

vestida de niebla

humedecida de tanta bendición de tanto amor que le fue dado

sus manos venían de vestir al muerto

sus ojos de un sueño consumado

sus pies del camino y de recibir el frasco de perfume

su voz venía de llamarme tantas veces

su materia de hacerse presente para siempre

siquiera en un rincón pobre de mi casa

por eso abrí la puerta y dejé que el viento me abrazara





viernes, 15 de noviembre de 2024

LUIS MARTIN-SANTOS LLORA CUANDO VE A SUS HIJOS LIMPIAR CON LEJIA LA TUMBA EN LA QUE VIVE

 





LUIS MARTIN SANTOS LLORA CUANDO VE A SUS HIJOS LIMPIAR CON LEJIA LA TUMBA EN LA QUE VIVE



Si sólo era una línea recta

trazada según dicta la verdad cuando ésta engaña

no es un hombre que exige

para ser

líneas cruzadas

que como hierbas secas se enredan en el campo cuando el aire vive.


Es entonces cuando el polvo

insulta a los ojos para que vean

a las piernas para que se arrodillen

a los brazos para que hagan aspavimientos ante el milagro

a los labios mandados callar para que esperen el beso que vuelve.



jueves, 14 de noviembre de 2024

CIENCIA Y FICCIÓN

 



Cien años vivió en una ciudad que se llamaba La delgada línea roja del miedo,

una ciudad oscura donde el sol mentía cada mañana.

Eran millones de personas afanosas, ufanas, ocupadas, espesas de conciencia que leían libros esdrújulos y largos.

Allí no había ojos que mirasen a la cara ni caras que tuvieran ojos donde mirar.

Un black friday ofertaba un viaje a otra parte, una escapada tirada de precio,

y alguien se fue de allí.

Vino aquí.

Aquí es otra ciudad con las luces difuminadas donde los espejos no engañan a una confusión necesaria,

las manos llevan a las manos y los labios esperan.

Todos aquí tiene sed.

Una vez, en eso todos están de acuerdo, bebieron de la fuente

y ahora no paran de buscar la última gota que guardó su lengua.

Por la noche se escucha la respiración del otro como una promesa

y se cantan canciones del paraíso que solo la espada roja al amanecer corta en dos

y entonces caen las partes -como lluvia de una música lejana, como una nana-

en el suelo de Aquí, brillante, que sostiene los pasos indecisos de los que quieren vivir.



martes, 5 de noviembre de 2024

TARDE

 






A la tarde los basureros disparan las mangueras y el agua arrastra los restos del día:

una colilla con un beso de carmín que sabe a fresa

un pañuelo con lágrimas secretas

lágrimas que si se hubieran mirado de cerca hubieran revelado la clave del mundo

las pisadas de un niño que empezó a caminar y a morder fuerte en el empeño

unas palabras que alguien escribió para aprendérselas antes de la primera vez

unas gafas dejadas a posta en un charco de uno que iba a morir esa noche

una servilleta con un poema triste que hablaba de nubes y dolor y que decía:

las nubes llorarán sobre nosotros

porque aunque allí todavía estamos

ya no estaremos nunca

el papel de un caramelo que sabía a gloria


La plaza está ya limpia

Han forrado el mundo con papel azul y han pegado una etiqueta con el nombre de un niño

asustado el primer día.





jueves, 31 de octubre de 2024

PAISAJE

 



El pájaro que canta y en las alas de la mariposa alguien escribió un quijote de colores


Habla la cueva


La espuma del agua es negra cuando llora por llorar


Hay tanto verde en lo que veo

que el sol se hace amarillo y manda a mis ojos un beso que fué de mano en mano


Hay un niño negro que salta

hace saltos únicos que el viento recoge como si fueran suyos


Hay manos que aplauden


Cabezas rotas que buscan en el agua un espejo de consuelo






lunes, 14 de octubre de 2024

CIENCIA FICCIÓN

 




El pájaro en su canto explica el mundo


el estribillo de silencio explica el pájaro


cuando se hace la luz

el mundo explica el silencio


la felicidad duerme en una nana interminable




jueves, 10 de octubre de 2024

INTIMIDAD

 





Se puso el traje de fiesta.

Sentado bajo la mejor palmera del verano

estiraba las piernas que eran como dos raíces buscando el agua.

A ras de la tierra

vestido de fiesta

recordaba la sombra de un verano cuando su piel olía a la sal y al agua más limpias que pueda imaginarse.

Cerraba los ojos y escuchaba cantar al aire

que le decía al oído cosas hermosas que nunca acabarán.


miércoles, 11 de septiembre de 2024

TRANSFORMACIÓN

 






De repente me di cuenta de que todos los del circo éramos payasos. La mayoría, payasos serios, pálidos y con gafas de cerca compradas en los chinos. Otros eran payasos parlanchines, bulliciosos. Eran los encargados de regalar los globos a los niños y los caramelos sin azúcar a los viejos. Cuando hablaban lo hacían en español de televisión y cuando se reían, se sonaban los mocos o se tocaban el culo, lo hacían en idioma vernáculo, en sus lenguas maternas y desconocidas. Los payasos eran tristes y patéticos. Patéticos porque estaban vaciados de cualquier pasión, Eran lo que querían ser: envoltorios de papel de estraza de color marrón dispuestos a abrazar cualquier objeto, cualquier género. Los niños se miraban unos a otros con gestos de triunfo y de superioridad cuando recibían un globo de un payaso. Todos los globos eran iguales de tamaño y color. En uno ponía coca cola pero enseguida subió a los cielos y a los tres minutos explotó. Ese ruido fue la señal para que la música arrancase con una marcha americana. Los músicos, también apayasados, pringaban de rojo las boquillas de los metales y salían notas estridentes y, a veces, coaguladas en sí mismas. El sonido era una cascada ingrávida de copos de luz y ruido. Todos los payasos desfilaron por el círculo de la pista de serrín. Como no había ya acróbatas, ni trapecistas, ni domadores, ni fieras, ni tragasables, ni hombres bala, ni fonambulistas, ni magos, ni presentadores con smoking, ni presentadoras en traje de baño con lentejuelas, ni acomodadores con gorra de tranviario, ni taquilleras que antes habían sido saltimbanquis y ahora eran, como todos, unas payasas tristes, el desfile se hizo aburrido y pesado. La repetición de un payaso es una de las fórmulas del aburrimiento.

Todos se reían de una forma prefijada y, sin levantar sospechas, cerraban la bocas para llorar para ellos mismos. Las lágrimas no se teñían del color de sus caras y caían limpiamente.

Se hizo de noche y los payasos se fueron a cenar.

Del circo fueron saliendo los espectadores, desencantados y con los ojos llenos de sueño mortecino. Pero se oyó un trueno que alegró a la comitiva rumbo de sus casas y de los cementerios. Un trueno enorme, un relámpago de un fuego nunca visto que duró casi nada. Saltaban algunos de gozo, más cuando la tierra tembló un instante y empezaron a soñar en ver las calaveras rebrotadas de los ancestros.

Sopló el aire que disipó la tormenta y, ya con los rostros descansados, fueron todos a la cena.






lunes, 9 de septiembre de 2024

ISIS

 









                                                       ISIS


                                                        1


El amor ya sólo era un cometa invisible.

El cielo cubría el desengaño en un azul indistinguible




                                                       2


Pero los restos renacidos de un rayo enamorado

le dicen a los vientos que no llore:


Toma el licor como si bebieras de una copa vacía,

llena, sin embargo, de lo que fue tanto amor,

pues no eres más que aquello que tomaste en los días más ebrios.

Sueña que enloqueces,

sueña que vuelves a ti y que entras en tu pecho abierto

y que ves al más tonto de los hijos ascender a los cielos

como un torerillo llevado a hombros por los más miserables,

que pronto gozarán del triunfo de haber amado hasta la muerte.







sábado, 24 de agosto de 2024

HA VENIDO UN NIÑO

 







ha venido un niño vestido de reina de saba

y ha pintado en la tierra con un palo delgado

las líneas de la vida, del principio y del final

ha trazado el aspa que borra la inmundicia, la falsedad y la estulticia sobria de los sabios que reinan

y la de sus lacayos que mueren sin parar una muerte larga y desodorizada

el cuadro es de colores vivos

me duelen los ojos de mirarlo

y disfruto cuando me alejo y sueño con volver a verlo

si es que merezco otra mañana.


domingo, 21 de julio de 2024

HOY

 



Hoy 1


Es sólo luz.

Al punto, blanca.

Amarilla, cuando la alcanza el desierto.

Luz.

Luz .

Sólo luz.


Cuando el día complete su girar,

habrán caído gotas derramadas de la luz,

que guardándose en la sombra más infame

se harán semillas

de hoy

para que nunca termine.




Hoy 2


Vivir en la ebriedad

donde los vértices de la piel cantaban arrullos a mis dedos.

Larga la eternidad en ese instante de la tarde.

Era cuando, yéndose a lo suyo, ocultaba su cuerpo oscurísimo,

creyendo ser el sol en la línea del mar.




Hoy 3


Era de hielo la escultura del cuerpo.

Deshaciéndose despacio en la punta de mi lengua,

sorbiendo los restos, ya templados,

del primer estallido del día.




Hoy 4


La luz es sin final.

Se guarda en las alcobas secretas

donde bien pudo haber caído

cuando yo aún estaba en la penumbra

esperando el despertar.


jueves, 23 de mayo de 2024

NO EXITE EL CENTRO DEL HORROR

 




                                                                                   Fotografía de Lajos Koltai. Sin destino




No existe el centro del universo

ni existe el centro del horror

pero puede existir un altar donde se celebre que no existe el centro de la nada

donde se recuerde el horror concreto y la sangre concreta de los desechos del horror

así alguien contará que el horror ha existido

que los pueblos se lavan las manos con la sangre y borran el horror con el horror

y gritan ¡viva el horror!

Como nadie es inocente todos queremos ser verdugos

por eso hay que elegir un altar entre el horror

para hacer un espacio libre y sosegado donde solo brille la ignorancia

celebremos el no saber

la inocencia podría salvar a quien quisiera ser salvado por ella

moriremos sin saber nada del horror

cuando escuche los últimos cantos que me sean otorgados

sabré que nunca supe nada

y también oiré un grito infinito que querrá decirme cómo me llamo.


                                                                                                           Lajos Koltai. Sin destino




martes, 21 de mayo de 2024

Tal vez la infinitamente última muñeca rusa te diga algo

 





                                                                                                                          dúo pipiolas







Pasa sin pasar pasando de

puntillas por los cristales

no quiere que la vean

y si se ve cierra los ojos y se cae

medio muerta

viéndose desnuda enmedio de una tarde casi negra



sola y de piel

se hace rosa en un sacrificio de linternas medio gastadas

y ya con los tacones de un sábado derritido

camina hacia una vaporada

de miradas y de palabras insensatas

mueve las caderas

sangra hasta la extenuación como una auxiliar de enfermería despojándose del dolor

desodoriza mentalmente su intimidad

y si ve un cristal guiña los ojos

a lo invisible que la penetra con los ojos



no sabe si pasar y lo que pasa

le traspasa el cuerpo y suda

por no saber sino sudar

a gota gorda

y quiere volver a ser una muñequita rusa





Des orden que con una arena mágica formara, gracias a un cierzo cotidiano y milagrero, una escultura de verdad

 



palabras

des

ordenadas

en el gran fluir que busca

el fin



cosas envueltas en aquéllas haciendo ser lo que aún no es

lo que los sueños harán un día

y así

hasta fin:

ser



ser: 

el milagro


ya sea

en forma de cuerpo

de árbol

de mariposa

de canto de los pájaros

de noche

de los labios de Juan de la Cruz temblando alrededor de un beso que le sale de la mano

de cementerio arrancándose de la tierra por soleá

de la mañana sola



sean

palabras

cosas

construyendo con el orden de los ojos

lo que amas

e imborrable

te persigue.







miércoles, 8 de mayo de 2024

OJO

 





¿Cómo brilla lo que no ves?

Los ojos hacen o sueñan el brillo de lo que ves

Nunca sabrás del brillo de lo que no ves

Y sabrás que los ojos tiemblan en la oscuridad.



                                                                      8/5/24








sábado, 20 de abril de 2024

ECLIPSE DE LUZ

 







Y el pequeño pájaro ocultó al sol y se hizo una sombra que cubrió todo el mundo

tan grande era el pájaro pequeño


una sombra de luz/de noche iluminada/de luz/de luz


y los ciegos cuando se agachaban para coger la moneda que les tiraban los ricos

cerraban los ojos para no verse reflejados en un espejo traicionero en su cara y en su cruz



20/4/24




viernes, 19 de abril de 2024

CALLE OSCURA

 

  

                 

                                                                                                                              Calle Pignatelli 





La calle oscura como una culebra negra

o mejor como un lagarto negro porque era recta la calle oscura

había vómitos cerca del pecho de unos niños que miraban los cristales sin verse reflejados

eran ojos y cuerpos que aspiraban a un más allá por la carne

papeles en color y un hombre que dibujaba pasos horrendos con sus pasos de borracho

se olía el aliento de los que van a casa y no saben que van a llorar

nadie se miraba en la humedad negra del espejo bajo los pies lleno de cáscaras de plátanos y esputos infames

un águila cruzó el cielo por segunda vez

un hombre pequeño y triste buscaba una puta y parecía que su madre iba a avergonzarse de él

era por la tarde cuando si llovía el mundo aquel resucitaba

las cuevas oscuras me daban miedo

hombres furiosos lanzaban torpedos cuando decían gol gol los domingos por la tarde

era un cuento de miedo

había veces que cerraba los ojos para no ver y un vuelo me llevaba de la mano a la mano abierta de mi casa










martes, 9 de abril de 2024

DESAJUSTES SOBRE EL LIBRE ALBEDRÍO

 

Circuito y libre albedrío. Agon/agon



La tecnología, y la ciencia cuando, encogiéndose, se identifica con ella, se proyecta en ella, sólo es capaz de producir lo que siempre ha estado allí.

Los circuitos que van de A a A' funcionan ajenos al libre albedrío. Éste exige desobediencia, posibilidad de desobedecer, y los circuitos son el significante princeps de esta obediencia, y de la eficacia.

El circuito cortocircuita la necesidad que la humanidad tiene de lo humano, del hombre y la mujer.

No existe lo otro en el circuito. El circuito funciona con una falsa lengua de signos que no significan nada porque son automatismos. Condición de la eficacia. No del silencio. El circuito no conoce el silencio, esa obra del lenguaje.

El circuito derroca a Dios y toma el poder de un poder supuestamente abatido.

Podemos conjeturar sobre lo que nunca ha estado allí. Dios es lo que nunca estuvo allí. Es el significante de la desobediencia, la premisa de lo que se llama libre albedrío. Lo que el circuito aniquila.

No hay que preocuparse por saber si el libre albedrío existe o no. Éste no es necesario en donde todo siempre estuvo allí.

Lo que funda la humanidad (no la masa, sino lo humano) es la posibilidad real de (desear) irse a ese otro sitio donde nunca nada ni nadie han estado allí.

Ese lugar por donde andan los dioses. Y sabemos que no es un lugar esotérico sino metafísico y real. Y existe, aunque fuera de sitio y tiempo, y se llama Inconsciente. Pura materia. Materia pura que no cesa de producir síntomas, el principal de los cuales se llama sujeto humano. Ese ser dividido: siempre ha estado allí/ siempre está por irse a donde nada ni nadie estuvieron allí.

Sin el inconsciente no habría metáfora, y el lenguaje no existiría, pues en su lugar sólo habría reproducción de un automatismo radicalmente autoritario.

No hay que confundir el libre albedrío con la posibilidad de elegir una opción entre otra, dada una disyuntiva que se presenta. Uno no elige entre A y B. Los circuitos por donde circula la eficacia no dudan, no eligen, saben por donde tirar, si por a o por B, y, aunque “se equivoquen” nunca fallan.

La única elección real es entre no elegir y elegir, poco importa A y B, nunca se llega a un punto donde la elección haya terminado su función. Pues, si se opta por elegir, la elección no termina nunca. El libre albedrío es un tiovivo conducido por un operario al que, como en la película de Hitchcock, le acaban de pegar un tiro y está caído de bruces sobre los mandos de la atracción de feria.

Ese hombrecillo caído en el centro del tiovivo que no para de girar es el significante de Dios como fundador del libre albedrío.

¿Es que nunca estuvo aquí la posibilidad de elegir elegir

Si la existencia del libre albedrío pudiera indagarse valiéndonos de la estadística, cabría decir que no existe, o que es una mera posibilidad que se acerca a 1 entre infinito. Pero la estadística aplicada a la conducta humana se ve influenciada por el deseo, esa cualidad que se resiste a los números y que es material, a diferencia de ellos.

Pero sí, el libre albedrío cuenta poco, si nos atenemos a la eficacia que aquí se exige. Es una consideración, en primer lugar teológica y, en segundo lugar ética. Pues sólo el temblor, el desasosiego, ante lo absoluto o ante la verdad, hacen que el sujeto humano salga de los circuitos eficaces y se vea en la necesidad de elegir, pues allí no hay completud que le asista.

Cuando no se sabe lo que se quiere decir cuando se dice algo (una manifestación, entre muchas otras, de la incompletud) hay conciencia de un saber asociado al decir y éste deja de ser un eslabón mecánico de un circuito de certezas. No saber lo que quiere decir lo que se dice abre las puertas a un nuevo saber: que lo que entonces se dice dice más de lo que quiere decir. Es entonces y allí cuando estamos al albur del libre albedrío, una libertad impulsada por algo que está fuera de lo que puede ser contado (contabilizado).

El libre albedrío se anda por las ramas a la busca de bosques nunca transitados. Esos incontables bosques que intuimos, a veces, con los ojos cerrados para no ver lo que mandan que veamos.

El libre albedrío no sirve para producir conductas sino para decir algo que, sin entenderse, ha costado eternidades, y sufrimientos solidarios de todos los hombres y mujeres, en ser trenzado, dicho, escrito.































miércoles, 27 de marzo de 2024

MIRAR

 




No te atreves a mirar aquel agujero donde antes gritaba el mundo vivo

y ahora apenas queda un rumor del armisticio

ni recuerdos ya

ni el olor de los fuegos que encendiste

ni el dolor que gustabas cuando ella se iba cada día


solo puedes mirar donde ahora crees que algo todavía late

es un lugar oscuro donde todo es posible

un vacío dadivoso

un vacío materno ensangrentado que volverá a acogerte

donde solo cabe lo posible y siempre nada


allí se escucha un silencio final y trabajado después de tanta espera consumada

un silencio de bien hecho de harapos

donde trenzar sin apenas esfuerzo

la escala que te alce a tu primera casa con jardín


allí las x de tantas ecuaciones no resueltas van a deshacerse

como si fueran pequeños puntos suspensivos que te llevarán al sueño

al amor sin fin y sin objeto

a no obligarte nunca a mirar a ningún sitio prometido.







jueves, 14 de marzo de 2024

ENCUENTRO

 




Un día se encontró con un animal extraño

tenía ojos y boca y tenía labios

el animal lo miraba de frente

pedía algo

era un ser sorprendente

una revelación que la vida le había guardado sólo para él

no le supuso ningún nombre

tenía manos

unas manos blancas que a veces hacían una cueva donde guardada su cara

un día el animal habló

qué extraño dijo

el animal dijo qué extraño sin apenas mirarlo a los ojos

le contestó moviendo los labios

porque no encontró palabras

si hubiera encontrado las palabras hubiera escrito un poema de amor

y se lo habría dado





lunes, 11 de marzo de 2024

LA REALIDAD: BUSCA Y CAPTURA

 

   


                                          

                                                                       Mildred Burton





La realidad habla pero no se le entiende.

Revela por el mero hecho de ser. La realidad implica revelación.

Ese decir, esa revelación no supone que exista un receptor que la comprenda, que la interprete al pie de la letra.

No existe tal letra en ese hablar de la realidad. Nadie que la escuche a través de la letra, podrá entenderla.

La realidad es compleja en el sentido de que no existe una coagulación de ella que pueda ser diseccionada, estudiada. Cualquier “muestra” de la misma es una manipulación, una falsedad.

La realidad es indivisible. No existen fragmentos reales de la realidad.

Por eso la realidad es irrepresentable. El realismo es una falsificación de lo más auténtico de la realidad, que es la realidad misma.

Sólo puede representarse lo que de ella podemos absorber exclusivamente a través del inconsciente.

La parte del sujeto tomada, poseída por el logos, que es inoperante para saber de la realidad y que, en consecuencia, tiene como misión reducirla a una letra, a un discurso lógico (sometido a lo que ese logos pueda dar de sí) queda (des)compensada en el otro extremo por el inconsciente.

El inconsciente absorbe, se empapa de la realidad, más allá del principio de interpretación, y ésta sigue viva, latiendo en el sujeto letrado e ignorante.

El inconsciente hace saber.

El sujeto es poseído por la realidad a través del inconsciente. Por el inconsciente.

Lo más importante del inconsciente es su operatividad. El inconsciente no deja nunca de funcionar: trabaja, constituye, crea, tiende a, hace vivir al humano un plus puramente humano, más allá de lo estrictamente animal (la programación para la persistencia biológica) y de lo pertinente al logos (la pretensión de transformar la realidad en un discurso homologable por ese mismo logos, en un texto que él pueda leer).

Una vez dije que lo que se reprime (en el sentido psicoanalítico) es el amor. El amor es una expresión de la realidad. Indómita. Inenarrable..

A lo que cabe añadir: lo que se reprime (en el sentido censor) es el inconsciente.

Así, por ejemplo, los represores pretender establecer listas de legitimidad de lo que, sin tener ni idea, extraen de lo inconsciente: así predican sobre placeres legítimos, sexualidad legítima, agresividad legítima etc. Legítimo es, para la represión, aquello que es válido para la eficacia, para que lo humano sea, por fin, una máquina eficiente. Más "salud", más “seguridad”, más “claridad”, menos caridad.

La eficacia pretende transformar la realidad en algo reproducible a través de cualquier máquina.

Reproducir es poder.

Sin inconsciente sólo habría reduplicación, copia. La realidad sería una copia de la falsificación de la realidad que hace el logos, siempre al servicio de lo asimilable, de lo permisible.

El inconsciente no copia la realidad.

El inconsciente repite: no cesa de revelar la existencia del intervalo que hay entre las cosas de la realidad, lo que hace que ésta pueda ser soñada, narrada, recordada y olvidada.

Ese hueco, el intervalo, es el eros, el silencio que inventa la música. El tic-tac tartaja de la repetición, el intento de pillarle los pies al intervalo para hacerlo desaparecer es la muerte, con su silencio solidificado que no termina.

Frente a la disolución que la realidad lleva implícita, frente al ex-tasis, a la fuga, a la deserción de los márgenes impuestos por el intento de convertir la realidad en un texto inteligible, la represión actúa. Con la fuerza de un gulag blanco, de un auschwitz que por fin no teme decir que ha triunfado desde el principio mismo de su levantamiento.

¿Cabe vivir en una coexistencia dialéctica entre el logos no sometido a lo aceptable y el inconsciente atendido, no reprimido, no aniquilado?.

Tal vez un día podamos soñar dormidos y crear despiertos. Tocar el color que todavía no hemos barruntado con las manos y quemarnos en una fulguración amorosa que no exija retorno.

Porque, es cierto, la realidad en su escabullimiento ha dejado sus restos en los rincones, en los agujeros del suelo, en las fosas sépticas, en los charcos donde beben y se miran los perros, en los depósitos donde duermen los marginados, los santos.

Sólo los santos atienden el inconsciente sin espantarse. Los santos no padecen vértigo ni fobia a esa oscuridad que les llama para invocarles y abocarles hacia la luz. La misma que invoca y aboca a todos los humanos que no decidan vivir muertos.

Los santos no se escandalizan. Abrazan el bien y abrazan el mal. Se saben humanos y caminan pegados al suelo como si nunca hubieran sabido leer.

El arte es ágrafo y vive de los sueños.

El arte solo vive de la realidad. Y la salva y nos salva.



                                                                              Manuel Agujetas












miércoles, 28 de febrero de 2024

TRATADO BREVE DE POÉTICA

 




¿Cómo saber de aquello: la fiesta concreta del amor

Exacerbada su pasión porque detrás y muy cerca estaba el adiós

El final

El primer signo

Cuando los líquidos que el verano absorbía llegaban a lo más alto de un cerebro universal

Fuera de sí

Fuera de todo?



¿Cómo explicar aquello que no tiene palabras?

Aquello que si existe es precisamente porque no tiene palabras

Y está a la espalda de la historia

A la espalda de todo

Del mundo

Del sentido de la vida y de la muerte.



Escribirán los que saben hacerlo para rodear un vacío de su conocimiento

Para inventar el espacio cálido

Donde se supone que tuvo lugar el gozo

Y el adiós



28/2/24










viernes, 23 de febrero de 2024

S/algo

 



S/algo




Ese algo fue lo que trajo al nido donde crecerían los pájaros que iban a poblar el aire

el veneno que hacía que toda memoria se fundiera en ello

como pegada a ello y convirtiendo lo que pudo ser pensar /volar en un eslogan muerto/la muerte/

la sumisión.

Si los pájaros en su vuelo ver pudieran las cosas que ocurren en esos valles potencialmente bellos

embarrados por los tóxicos

aún así valles/

nuestros valles

los valles que los pájaros han dado a sus hijos que ahora se adormecen

pegados al abismo hipnótico de la depravación que los convierte en plásticos

o en drones que ven lo que han robado a sus ojos

serían libres o simplemente libres transformadores de la miseria.



23/2/23




jueves, 22 de febrero de 2024

REPETICIÓN E INTERVALO

 


                                                



Todo el esfuerzo se invertía en disimular, camuflar, borrar la Repetición: el ruido infinito, casi monocorde, de lo Uno yéndose y viniéndose sobre el desecho de la cosa muerta.

A la repetición querían confundirla para fingir que no existía, llamándola orden, armonía, rutina, calendario, historia, geometría, arte, sincronía, música. Pero es imposible que la Repetición no se revelara, aunque quisieran cambiarle su nombre, porque, por encima de rodo, la repetición es la materia de la muerte que se infiltró y llegó a la vida a través de un Accidente inexplicado.

La Repetición corre pisándole los talones al Intervalo que vive entre el Uno y el Uno, va tras su aniquilación. Suprimir el intervalo supondría el triunfo absoluto de lo Uno en su quietud. Sería el triunfo de lo Absoluto. El absoluto Mal. Una muerte elevada a la potencia infinita. Pero no: es imposible que el intervalo no sea, no esté, no separe, no mantenga lo vivo entre lo muerto, porque está hecho de silencio puro y es lo inmortal.





martes, 20 de febrero de 2024

TRES FRAGMENTOS SOBRE EL MISMO TEMA

 




                                 TRES FRAGMENTOS SOBRE EL MISMO TEMA




                                                                        UNO


Poema encontrado en la última página de Guía espiritual de Miguel de Molinos, edición de Alianza Editorial, prologada por José Ángel Valente.

El libro lo compré en junio de 2004. El poema es, con toda seguridad, de ese mismo año.



Háblame. Yacido

aniquilado como el óxido que han creado las lluvias

recojo las palabras

así también los fríos de todos los inviernos


Hago con ellas cuentas de luz

en esta noche donde nada queda sino esperar el alba


Despertaré cuando aquéllas ya sean sólo ruido

cantos de pájaros sencillos

o el chocar de las gotas remorosas en los cristales de fuego


Ruidos que acompañan ignorantes

los oídos apagados de los muertos




                                                                DOS


                                                               Sueño



Estoy con Joan Manuel Serrat, tal como lo recuerdo en los años sesenta o setenta.

Le digo que si en Cataluña quieren hacer una revolución, una revolución buena (que no sea una mera venganza, sino algo nuevo, algo que no puede saberse lo que es o será) deben dormir la siesta.

Le digo que aunque lo que se haga en ella sea sólo dormir, tiene algo voluptuoso: el deseo animal de dormir, el azul del cielo del verano, algún olor determinado.

Joan Manuel me mira con atención. Me escucha. Parece entender algo.


18/2/23




                                                                           TRES



A cuyo salto volvió de pronto

y en aquel cuerpo encontró lo nuevo

y supo que la verdad es No

es saber llegarse al punto cero

el centro de lo más invisible.


20/2/23





martes, 13 de febrero de 2024

¿ELECCIÓN?

 




¿Elección?


En un principio el ser humano se vio ante dos caminos:

1 El Amor: una espiral que le llevaba a sí mismo y a la unidad con lo universal, conduciéndolo a una inacción activa y ácrata.

2 La Emancipación: una espiral que le llevaba de lo orgánico a lo inorgánico, de los flujos a la abstracción y así, al progreso, a la riqueza y al orden social.


Hubo que cavar un pozo muy profundo y enterrar el Amor.


Guardar, del Amor, sólo una huella desactivada del fuego primitivo.


El Amor es lo reprimido, lo originariamente reprimido.


Como tal, siempre está ahí, inabarcable en el intento de ser suprimido, haciendo de los sueños aventuras que le despiertan del terror de estar despierto.


El retorno de lo reprimido supone un encuentro con una verdad inasimilable: que el Amor sólo existió.


Y que el miedo a la muerte es el miedo a saber que ya estamos muertos en el exilio.


8/1/24


miércoles, 7 de febrero de 2024

EXCURSO

 





Sinceramente

ese hombre

nada más levantarse vio la niebla en su ventana

y se dijo

sinceramente preferiría seguir durmiendo

y así fue como despacio

se precipitó de un salto en lo más blanco de las sábanas

aún calientes

sinceramente cálidas

y a plena luz blanca

esa luz que exhalan las sábanas al ojo único de cada uno cuando sabe tratarlas

de tú a tú

fue viendo las secuencias de un sueño que tuvo de joven

que no acababa de entender y al repasarlo a la luz de esa luz

fue sabiendo algo más

y de esa forma

a la vez que la niebla iba levantando

tal es la fuerza del sol

se tendió medio desnudo en la cima del monte

al que acababa de llegar


y al poco regresó

inició el descenso siempre peligroso

sinceramente bajar cuesta más que subir

bajar del sueño rebobinado

bajar del conocimiento adquirido

bajar a donde hubo niebla y ahora sol

bajó

llegó y ya en la alfombra que se doblegaba al lado de su cama

la cota cero de su vida

se puso de puntillas y ensayó el mirar en la lejanía

y pensó que por fin veía la torre Eiffel alzándose para él en el orgullo de su cuerpo de metal


7/1/24


martes, 6 de febrero de 2024

TEORÍA DE LOS LABERINTOS. CONCIENCIA E INOCENCIA

 


TEORÍA DE LOS LABERINTOS. CONCIENCIA E INOCENCIA


En su casa había un pequeño camello, algo mayor, pero no mucho, que una figura de belén, de textura blanda, deshilachado, de una materia indeterminada que, para entendernos, pudiera parecerse al esparto. Lo importante del asunto es que quien había vivido allí tenía a esa figura como si en otro tiempo hubiese sido un camello real, reducido ahora a ese tamaño minúsculo y dotado de incorruptibilidad eterna. Lo importante, lo más importante, es que este proceso de atribuir al camello esa cualidad era algo automático, o no era nada, el proceso, porque el camello había sido así y ya está. Todo lo demás serían especulaciones desde la distancia, que nada tenían que ver con la realidad vivida. No habían mediado, pues, trabajos de lo que podría llamarse conciencia. No hubo conciencia de creer que el camello era un camello real transformado en lo que ahora era, ni conciencia de verosimilitud o inverosimilitud de esa creencia. No hubo nunca conciencia de creencia alguna. Las cosas, como eran, como son, creaban, crean, la realidad y la conciencia podría actuar después cuando, por alguna rezón, o sin ella, fuera llamada a filas. 

Se ve claro, creo, que plantearse el papel de la conciencia de quien vivía en aquella casa en relación al hecho (inexistente, porque si hablamos del hecho ya estamos suponiendo encima de todo a la conciencia y ya he dicho que no era necesaria la conciencia para crear el camello, que éste ya había estado allí desde siempre sin necesitarla para existir) es un asunto posterior, sobrevenido, seguramente inaugura la ruptura, la aniquilación de una vida para empezar otra. La conciencia como muro separador de experiencia. Juicio de la realidad. El camello, en otros tiempos de tamaño real, ahora pequeño, era anterior a cualquier consideración de la conciencia. Quiero decir que esta conciencia es llamada a filas para contrastar un principio de realidad, que es el que resulta de un consenso común de varios otros sujetos a los que la conciencia solicita su parecer. Pregunta de la conciencia a los testigos: ¿Creen ustedes que un camello real ha podido convertirse en esa figura? Y, entonces, ¿qué papel tuvo la conciencia en la atribución de esa cualidad en la persona que allí había vivido? ¿La conciencia se hizo presente cuando alguien le dijo: estás loco si crees que ese camello un día fue real, o si esa fantasía infantil se ha colado en tu vida sin haber tomado conciencia de esa coladura.?

Caer en la cuenta de que lo que fue pudiera no haber sido así. Y caer en la cuenta de que nunca se había caído en la cuenta de ello: atribuir al camello una cualidad A, siendo posible entender que ese mismo camello pudiera haber tenido otra cualidad B que, tal vez, hubiera sido más ajustada a la realidad, más razonable. Caer en la cuenta de que la realidad primera (sin testigos, ni conciencia) es distinta a la realidad segunda, con testigos y conciencia. Saber de la relación de aquel habitante primero (¿inocente?) con los testigos que son testigos de la periclitación de su vida hasta entonces.

Esas barreras de ese “antes” y de ese “después, de esa aparición forzada por “la razón” para deshacer un entuerto o ajustarlo a la realidad que conlleva el final cataclísmico de la primera realidad, constituyen el espacio donde de juega la posibilidad de que la creación no sea la reproducción de cosas ya establecidas y con la sola vitalidad de poder reproducirse idénticas en un infinito temporal-.

Establecer diferencias entre la vida y lo muerto.


Las capas de cebolla de la conciencia. Conciencia de A. Conciencia de tener conciencia de A. Conciencia de tener conciencia de tener conciencia de A. De esta forma, ocurre, puede ocurrir, que, cuando la conciencia descansa entre guardia y guardia, A se presente como una revelación, como una visión, como una novedad que irrumpe, iluminándola, en la experiencia cotidiana y mortecina de la vida. A aparece desnuda, despojada de los vestidos de la conciencia que pudorosamente la resguardan del escándalo de ser realidad pura. Inocente.

La conciencia corrige lo que un día creó un sujeto mientras todo dormía, excepto él.

Y está el cine. Se basa en que la cámara, como señala Albert Serra, ve lo que el ojo humano no ve. La cámara no tiene conciencia de que ve y por eso ve lo que el ojo, y su conciencia inseparable, no puede ver o, más exactamente, ve y lo borra a la vez, aunque bajo el borramiento quede lo que los sueños, que no recordamos, guardan como  un resto vivo de aquello, que amenaza con boicotear a esa realidad tamizada por la buena conciencia.

La cámara capta y después el espectador que paga para poner erecta su conciencia deja que ésta goce. Ver, mirar, mirar que se ve, ver que se mira. Después de todo, hay un mensaje que aparece como corrector de los perjuicios que causa andar por los laberintos de la percepción. El mensaje lo aclara todo, tranquiliza a las conciencias confundidas por tanto tomar nota de lo que se ve sin llegar a un acuerdo sobre lo que a la realidad conviene. El mensaje vela, procesa las imágenes que, de nuevo, se reducen a un algoritmo lógico, no a un símbolo, esplendoroso, creativo, fulgurante, metáfora generatriz y viva, sino a un mero signo: rojo: prohibido cruzar.

¿Cómo podríamos ver con los ojos cerrados? Poner un antifaz a la conciencia, no para que se duerma sino para que, yendo a lo suyo, a saber que sabe, no nos diga como ver lo que el ojo puede ver, el ojo que guarda lo que no queremos saber de la realidad y de nosotros que somos la realidad que ve la realidad.


jueves, 1 de febrero de 2024

VIDA DE ARTISTAS: 1









 






Erase una vez un hombre que sólo hacía muecas: desacompasadamente movía los brazos, hacía

genuflexiones sin venir a cuento, daba palmadas mirando de reojo, abría la boca como si quisiera batir un record de bocas abiertas,

pero un día se dio cuenta de que en ese preciso momento estaba muy cerca del escenario, así que se acercó al telón y por una rendija miró al patio de butacas, naturalmente vacío porque el teatro donde vivía era un reducto del pasado; su familia fue acogida allí gracias a que sus padres habían sido saltimbanquis sin ningún pedigrí, sin cabra siquiera, pero graciosos, indefensos e inofensivos,  de modo que fueron dejados de por vida en aquel corralón por caridad o justicia social; 

el caso es que el hombre nada más mirar al patio de butacas sintió un ridículo espantoso, se hundió en la miseria, renacida, revenida ante la catarata de vergüenza que experimentó.

Y entonces dejó de hacer muecas,

dejó de hacer cualquier cosa

ya nunca hizo nada

quiso ser invisible y no hacer cosas ni siquiera las invisibles,

fue deshaciéndose, borrándose,

no podía soportar el ridículo que aún estaba grabado en un corazón

cito

de memoria,

se fue yéndose

del todo,

si alguien lo hubiese buscado no lo lo encontraría,

a la hora de morir

eludió la última hora por vergüenza torera.

¿Dónde está ese hombre

dónde estará?

31/1/24



sábado, 20 de enero de 2024

ENSAYO SOBRE LA BELLEZA

 







ENSAYO SOBRE LA BELLEZA



La belleza era oír lo que alguien tocaba detrás de aquella puerta

hubiera ardido el louvre y como si nada la belleza ahí seguiría

escuchaba aquella música pobre de pobreza y alta de miras y de ángeles de alma

un terremoto hubiera podido borrar ginebra y la haya y estarsburgo y bruselas y como si nada levantaría lo justo su tacita de café frío con leche para seguir con los ojos cerrados la música que a él solo le llegaba

podría terminarse el mundo de una vez

y la belleza le envolvería fresco como una rosa y alegre como un pájaro que canta sin saber que canta.


20/1/24






miércoles, 17 de enero de 2024

CORTO

 







CORTO



Madrugó como quien va al cadalso de buena mañana

la ciudad todavía no se había acostado

la ciudad estaba de fiesta

se oían los dedos que llamaban sedientos a los camareros y a los limpiabotas

y a algunas meretrices de melena roja

arriba los pájaros se organizaban para la marcha

la larga marcha

ver el mar desde arriba no caer llegar

el hombre atravesó las calles haciéndose el muerto

querría no darse a entender a los que festejaban la noche inacabada

bendita la noche dirían los amigos extasiados

el hombre como no sabía donde iba

se sentó en una esquina junto a un cajero automático

y se puso de rodillas como si pidiera limosna de una forma

extrema.


17/1/24







lunes, 15 de enero de 2024

NEGOCIO

 






Vaya negocio¡ 

se dijo mirándose al espejo

querer ser otro para ser siquiera un rato

antes de que el autobús te lleve de excursión al laberinto

ser otro

o no ser yo

o simplemente no ser

saber que cualquier cosa que se sea es un relato

que sustituye a la realidad real

de lo real de no ser nada

o ser

una minucia

o un resto

querer ser otro

lo otro

lo otro total

lo más allá

lo inencontrable

lo perdido

querer perderse para que no se te lleve el pájaro con sus garras musculosas

musculadas de hormonas y espejos

querer vivir en el agujero del silencio

hacerse el longuis a las estratagemas y a la voces

dar un hachazo a la última maleta

vestirse de desnudo sin enseñar ya nada

mostrándose a los pájaros que vuelan ciegos

a su patria del aire

querer ser otro

amar

y ser amado a la vez por ese pájaro que vuela

y que no veo.


15/1/24