Mostrando entradas con la etiqueta NADA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NADA. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de octubre de 2025

EL SILENCIO DE LAS FLORES

 





Miro las flores

no dicen nada

sólo están para que yo exista


Si no existiera

no habría flores

ni color

y el jardín sería un desierto transparente






jueves, 8 de mayo de 2025

EN CONSTRUCCIÓN

 



Había que construir el alma

la de los hombres

la de los pueblos

eso que se llamaba mundo estaba muerto

fue un albañil y su cuadrilla

quien tomó la iniciativa

pronto se sumó el herrero a la empresa

y el carpintero

y un guardia civil de paisano y fuera de servicio que se vio interpelado por la obra

y un abogado para pasar lista a los trabajadores

y un sacerdote epiléptico y desnortado en busca de un recuerdo perdido

y un poeta

y un filósofo que se encargaría de limpiar los cristales

los rumanos cobraban menos pero ayudaban con sus paladas llenas

y los negros que sonreían siempre y daban de comer a los pájaros testigos

había que construir el alma

no había planos

un ingeniero buscó en google algunos datos y nada halló

salvo encíclicas pasadas de moda y que estaban fuera del ámbito de la ciencia

alguien leyó un poema menor

de amor

y encontró un camino que pronto desembocó en un solar vacío

todos seguían manos a la obra

el alma estaba arriba

en la frontera del infinito

creían

como el tejado de la torre de babel

pero no hubo confusión de lenguas porque el silencio era la condición

y así el alma se fue haciendo

empezó de la nada y fue haciéndose una nada cada vez distinta

una nada necesaria

era la obra de todos los que trabajaban mirando arriba

a un final que nunca llegaba y les daba la mano.




lunes, 14 de febrero de 2022

LA LUZ Y LAS COSAS

 






Hubo un tiempo donde el sol era eterno;

la luz estaba clavada en las aceras,

las esquinas, como pirámides de Egipto,

eran testigos del tiempo venturoso, detenido;

y cuando un joven se sentaba a esperar lo que el día le trajera

veía pasar a Hércules, al lloroso Boabdil y a un blade runner desnortado;


los cigarrillos despedían un humo que venía del paraíso

y corría despacio al final de los tiempos;

los labios no se movían, pero de un rezo secreto salía

su nombre, y ella venía en una cuerda de aire,

haciendo equilibrios con sus caderas de colores;


la cueva de la noche no existía,

sólo había tabernas y cafés donde los pies volaban raso

por encima de la espera gozosa,

del triunfo de la luz, que era nada,

al lado de las cosas.







sábado, 8 de enero de 2022

CON HUMILDAD

 



Con toda humildad pido justicia,

clemencia, una mirada dulce,

un manto de incierta gloria

sobre mi estrecha espalda.


Pido que,

ya llegado el tiempo del olvido,

borrados para siempre mi pasos

y los rastros de los olores del hombre,

alguien me rescate y diga en asamblea:

no era Miguel, era Jorge Luis Borges,

era Bolaño con barba de tres días,

era Sebald, un poco taciturno, mirando estampas, tejiendo el mundo que nunca debería ser olvidado,

era Thomas Mann rodeado de hijos, atascado en el portón de la historia,

era nada menos que Wolfram Goethe en pleno éxtasis, cruzando enloquecido por una sirga a cien metros, o más, por encima del Olimpo, gritando “lo que pasa es que no me alcanzan los ojos”,

era José Ángel Valente hablándole de letras,

contándole que un día la poesía en carne mortal le había sacado la lengua

y que durante un instante la atrapó entre sus dedos y la miró dulcemente,

la hermosa y burlona lengua de la poesía.


Que lo digan de una vez:

no era Miguel, era cada uno, y todos, de los otros

llámenlo por su nombre verdadero;

es cierto que en sus manos y en sus ojos se hacían más borrosos esos hombres,

se hacían una mancha,

una mosca volante

hecha de Borges, de Bolaño, de Sebald, de Mann, de Goethe de tantos que no dudaron en tirase al asfalto de la gloria.


Ese que vuela no es Miguel,

diréis, ¿no veis que su pico es de hierro?


Él es nadie, y apenas se le ve;

quiere no estar, y ser aquellos a los que nunca besó.








martes, 8 de junio de 2021

PRINCIPIOS DE FÍSICA POIÉTICA

 





Si nada se destruye busca entre el candor

el momento cuando unas manos tuyas

me llevaron a cerrar definitivamente los ojos

para ver lo intrincado del mar que tú sabías.