Al despertar, encuentro en la almohada este pasquín. “ A ti te señalo con mi dedo” dice su encabezamiento. Dudo si dar parte los municipales, por si tuvieran algo que indagar o llamar a un reportero/reportera de la televisión local. Pero me da miedo que se rían de mi, gente tan importante. Así que lo escribo en vías nerviosas para que el viento y el silencio se encarguen del asunto.
corre
vuela como si fueras un pájaro
no mires atrás aunque los gritos te sangren
ve a esconderte
piérdete de una vez
saca tus pies que aún pecan de inocencia
de la tierra infecta de tu pueblo
¿no ves que está hecho de un polvo venenoso?
tírate hacia arriba
despéñate en el cielo azul hasta que alcances tu casa
donde nadie te vea
donde estés con todas las criaturas que busquen saber
corre
ve a esconderte donde nadie te encuentre
borra tu nombre
quema la bandera
tritura el carné que te ataron al cuello cuando naciste
odia a los convecinos infectados que te odian por no ser uno de los suyos
sal al raso
nada en ese mar de agua bendita
donde las lágrimas y el ardor crean los peces de la buenaventura
y escondido como Jonás en un vientre cualquiera
espérame en el sitio.