miércoles, 8 de julio de 2026

QUÉ SERÁ DE NOSOTROS

 



Qué será de nosotros cuando llegue la noche

donde el tiempo y la luz nunca existieron

cuando el oscuro fin nos alcance y borre todas las cosas

ni memoria ni olvido anidarán en nuestras casas

el mundo será sólo una luz agotada 

haciéndole la burla al tiempo en lo lejano.


Pero en esta hora de penumbra

si aún te llega un rayo de memoria

recrea las caricias que me diste

vuelve a soñar que mi piel es inocente

recuerda mis labios queriendo gritar tu nombre

mis manos buscándote donde nunca hubo nada

repite tu nombre para que yo lo escuche

como si fuera un pulso materno que palpita

cuando ya me envuelva la gran inexistencia


Qué será de nosotros cuando vivamos para siempre

en el silencio puro

cuando las palabras no puedan hablar a las palabras

cuando las cosas se queden solas

y ya no sean sino huellas

cáscaras perdidas del amor que habitó 

por todo lo que aún pueden ver nuestros últimos ojos.

VUELO RASANTE Y MILAGROSO

 




Vuelan bajo los pájaros

su pecho es el duro casco del titanic

buscando la montaña

el frío invisible los lleva al norte

al encuentro del hielo inexpugnable

de la resurrección.




miércoles, 1 de julio de 2026

"A TI TE SEÑALO CON MI DEDO"

 


Al despertar, encuentro en la almohada este pasquín. “ A ti te señalo con mi dedo” dice su encabezamiento. Dudo si dar parte los municipales, por si tuvieran algo que indagar o llamar a un reportero/reportera de la televisión local. Pero me da miedo que se rían de mi, gente tan importante. Así que lo escribo en vías nerviosas para que el viento y el silencio se encarguen del asunto.




corre

vuela como si fueras un pájaro

no mires atrás aunque los gritos te sangren

ve a esconderte

piérdete de una vez

saca tus pies que aún pecan de inocencia

de la tierra infecta de tu pueblo

¿no ves que está hecho de un polvo venenoso?

tírate hacia arriba

despéñate en el cielo azul hasta que alcances tu casa

donde nadie te vea

donde estés con todas las criaturas que busquen saber

corre

ve a esconderte donde nadie te encuentre

borra tu nombre

quema la bandera

tritura el carné que te ataron al cuello cuando naciste

odia a los convecinos infectados que te odian por no ser uno de los suyos

sal al raso

nada en ese mar de agua bendita

donde las lágrimas y el ardor crean los peces de la buenaventura

y escondido como Jonás en un vientre cualquiera

espérame en el sitio.



martes, 30 de junio de 2026

EN EL CAMINO

 




En el camino me salió al paso

el breve vuelo de las mariposas


las inmortales


no entiendo como me miran sus ojos de colores

es su inmortalidad la que me lleva a ser un cero

entre las hierbas ya secas del camino


me miran tristes

las mariposas


las inmortales


su vuelo breve me lleva lejos y respiro hondo

el aire de la mañana




jueves, 25 de junio de 2026

MUSEO NACIONAL

 



Una orden escueta prohíbe

a partir de mañana

que los pájaros vuelen en el cielo

y que el sol pinte de rojo el horizonte antes del sueño

prohíbe cualquier sonrisa verdadera

que no sea la mueca de enseñar los dientes repetidos

condena la presencia de niños feos en la calle

y a los pobres que a pesar de su pobreza dan los buenos días a cualquiera

todo eso

dice la ley

sólo estará en el museo nacional

bajo estricta vigilancia de un jurado popular

libre de toda sospecha comercial

allí se explicará la conveniencia de lo conveniente

a los niños

a los obreros

a los jubilados

a las mujeres

a los hombres

a las sociedades cívicas en general

a la junta general de generales

la ley advierte en una adenda

que si alguien quiere morirse por la pena

o por ser alérgico a la asepsia

sólo tiene que solicitar la muerte digna

que le será administrada

sin coste y con música de fondo

y si declara bajo juramento

que desea mirar con sus ojos finales

la luz extraña en el más allá del viaje

será obsequiado con una copa de ron

para que cante

para que sueñe

creyéndose un pirata mecido por el mar

feliz y derrotado en el último abordaje.


miércoles, 24 de junio de 2026

FELICIDAD, FELICIDAD.

 




Felicidad en el actual mercado de ideas no es un concepto, es sólo una palabra/envoltorio sometida, por lo tanto, a los ordenamientos de los funcionarios y vendedores que quieran utilizarla para seguir triunfando en sus afanes.

Hay partidos políticos que hablan, en el horizonte patibulario de sus programas, de felicidad, de felicidad y de pueblo feliz y hay numerosos artefactos publicitarios donde se predica que la felicidad está al alcance de quien quiera invertir treinta monedas de plata.

La palabra felicidad está sujeta a la política parlanchina, a la economía. Y, sin embargo, hay más, hablando de felicidad.

En la organizada ciudad, felicidad es adaptación a los ordenamientos que lo social impone. Todo está medido. Las risitas felices, los gemidos felices, la caída de ojos, el resplandor de los dientes et tout cela. Felicidad es orgullo por el éxito obtenido en la operación de adaptación a esas exigencias. Se es feliz como se es pijo, hay que alcanzar unos requisitos de buen gusto, aunque milites en el progresismo que dicta el sentido común de lo correcto.

Hay otra felicidad donde una explosión, el amor que tiende a la aniquilación de cualquier orden, por ejemplo, rompe los esquemas de las dos coordenadas.

La felicidad como adaptación se mira en el espejo y retoca el maquillaje ciudadano para gustar y ser gustada. Enfrente, la felicidad del extravío, que se las tiene que ver con el sufrimiento y con el pánico que lleva consigo asomarse al éxtasis.

Pues esta felicidad exige sacar la cabeza al exterior extremo, donde el silencio hace callar, y llenarse la cara de carbonilla.

Me gustaría saber qué felicidad, cuerda y desvencijada, embargaría a Dali cuando indagaba sumergir el Angelus de Millet en un barreño de leche, preguntándose a través de sus delirios si debía sumergir el cuadro por el lado del hombre o de la mujer.

Pues sólo un estado de felicidad permite arriesgarse a ese trabajo.

Pero que sais-je?.

Es difícil saber de la felicidad, de la propia o la del otro, porque, hablando de la felicidad de la explosión y el extravío, nada es lo que parece.

Cuando de muy joven encontré los libros de la colección que sais-je?, descubrí la breve felicidad de saber un poco más cada vez que leía uno y, sin ser apenas consciente, comprobar, casi al mismo tiempo, que la ignorancia es un pozo sin fondo que crecía y crecía con cada lectura.

Que sais-je? Que ese abismo sin fondo de la ignorancia es el lugar donde viven los que dicen no saber sabiendo.

Hay monedas de curso legal con las que se compran las cosas que ocupan lugar, las que alimentan la felicidad adaptativa del espejo, del brillo. Y monedas falsas, perras gordas negras como los dedos pobres que las acariciaron, chapas de gaseosas chafadas en las vías del tranvía del barrio con las que se puede invertir en otra felicidad que no tiene números que la contengan.

Imagino una película que contara cómo es el transcurrir hacia la felicidad: un largo travelling por un túnel en penumbra, o por una calle crepuscular y más bien pobre, unos faros iluminando rincones donde aparecen cosas horrorosas y cosas muy hermosas, manos enlazadas, gentes que se levantan ante el que, creyéndose amo, les quiere arrebatar su nombre y su vergüenza, manos que pintan, que escriben, que rezan cuando no saben que hacer con el dolor que las rebasa, una película que avanza hacia una luz que no se acaba de ver, que sólo cada espectador sabe si existe.

Ahora mismo llamaría al Stalker de Tarkovski para que me llevara de la mano a ese viaje, aunque sé que tanto valor para arriesgarse a ese mirar sólo lo tienen unos pocos iluminados, santos de la luz, a los que admiro y agradezco que no abandonen los rincones perdidos y hallados del mundo.



                                                      



























martes, 16 de junio de 2026

TARDE DE VERANO

 


Huele la tarde a tarde de verano

a hierbas innominadas y al polvo que hace nidos de recuerdos en algún sitio

y al agua perdida de cuando brotó el río en mis ojos

se confunde el ruido de unos pasos con la furia

y el deseo que sale de la jaula sobre pistas de serrin

huele a serrín

se oye un rugido y a veces la risa de un niño

se ven las luces imaginarias que nunca se apagan ni se encienden

se ven zapatos blancos haciendo caminos que cuesta descifrar

huele y se escucha y se ve la tarde de verano

mañana antes de anochecer caerá la tormenta y algo de lluvia

y podré aspirar el fin y la razón que nos envía el sol