viernes, 12 de junio de 2026

PÚTRIDA PATRIA



La casa, el lugar, la patria son formas, imágenes imaginarias, de nombrar la materia rodante de la vida, lo que queda de verdad en cada uno, ese work in progress donde el nombre del autor aparece sobre todo lo demás.

La casa, el lugar, la patria son proyecciones de la mente habituada a la geografía y a las coordenadas cartesianas. La casa, el lugar, la patria son espacios bidimensionales. Manejando una x y una y, los administradores establecen variantes que no pasan de ser una hoja temblona donde se escribe el horror.

La materia de la vida tiene, por el contrario, infinitas dimensiones y por eso su tiempo tiende a lo eterno y el sentido es reemplazado por la verdad, que tiene tantos nombres como ignorancias: sentimiento, dolor, amor, soledad, alegría, solidaridad, palpitación son, entre otros, nombres posibles.

Nadie llega a la patria de nadie. Llega, eso sí, a la vida del otro, al empeño de su vida, a ese lugar de infinitas dimensiones. A no ser que sólo busque armarse hasta los dientes y permanecer en el espacio de las dos dimensiones, guerreando de una forma u otra contra los que han preferido estar ajenos a las insignias distintivas y militantes, contra los que se pierden en la maraña del vivir, de crear, de perderse en paz en tierra de nadie.


martes, 9 de junio de 2026

AMNESIA Y VENTANAS DE LUZ

 

He olvidado totalmente el tiempo en que tuve que sentir los diástoles y las sístoles del corazón de mi madre, cuando debí estar en ella. Mi memoria no guarda rastro de aquello y esto me da que pensar, porque, sin embargo, recuerdo de una forma mitológica, como si fuese presente y futuro, cuando crecía en la soledad del sol, expuesto a la luz y a la distancia allí, en una terraza de un barrio pobre de la Barcelona ulterior. 

Tal vez mis células no sean células de carne y de sangre, sino de aire, que huele a sábanas lavadas entre la lejía y unas lágrimas tan adentradas que debieron hacer laberintos subterráneos en el cuerpo y en el corazón de mi madre. Como cualquiera, sé que estoy expuesto al recuerdo borrado, a su aparición, a la catástrofe de la totalidad, a la revelación. Recordar incluso lo borrado, incluso lo no vivido del todo, es el milagro que nos convertiría en un vino imposible, cuando sólo somos agua caída de la canaleta de nuestra casa cuando apenas éramos un nombre escrito para ser olvidado. 

Veo ahora mismo un árbol que muestra sus raíces desvestidas al aire, porque ese árbol debe de nutrirse del aire y de lo que por lástima, o por amor, van dejando los hombres y mujeres de aquello que les sobra o les falta, mientras la vida rula alrededor de un eje imaginario, que imagino como una columna de color púrpura. 

Muchas veces he trazado en el vaho de los cristales del invierno un dibujo que pretendía ser la imagen de la estructura íntima del mundo en el que vivo, y recuerdo cómo me llevaba, después, el dedo a mi boca y refrescaba un calor extraño que me perturbaba, de manera que encontraba un alivio placentero en el agua fría que brotaba de aquel dibujo filosófico y poético. Sin duda, con todas estas actividades, que son infinitas e inenarrables, pues todo lo real es una cosa y otra, he pretendido, y lo sigo haciendo, bordear esa amnesia de lo que debió ser el destino de todo. 

Daría todo por saber porqué lloraba mi madre. Ese es el título de un cuento que estoy escribiendo y que no encuentro por ninguna parte, que, a lo mejor, es el resto de un sueño en el que aparezco escribiendo un cuento para responder a la pregunta de porqué lloraba mi madre. Esto viene al caso porque está relacionado, con toda certeza, con la amnesia de cuando un niño, ya deseante, se ingurgitaba de gusto en las tripas de su mamá, tan joven y orgullosa. 

Somos seres olvidadizos, saltarines, canturreadores, ridículos a espalda de los espejos, self-estúpidos, castrados definitivamente, y las raíces desnudas de aquel árbol que vive de las migajas del aire son los falos múltiples que no existen, pero que marcan, como el dedo de San Juan, la dirección exacta del deseo, que dibuja los laberintos por donde buscaremos perdernos. 

Si vivir es perderse es porque sólo perdiéndose se puede encontrar la pista del recuerdo perdido, es decir, la fuerza del vivir. Ese recuerdo, que solo está en el conjunto de las cosas perdidas, es el espacio en blanco por donde mis vías nerviosa escarban para conectarse con los otros,  desconectados y suburbiales, componiendo brutalmente unos poemas inacabables, tontos y menos tontos como decires. 

No recuerdo nada de aquella primera estancia en el mundo de lo vivo, y eso puede significar que fui obligado a estar en otro sitio, en la luz del sol de la terraza donde empezaría, sin duda, a tejer las primeras incongruencias que luego llamaría palabras. La amnesia, ese respiradero, es una ventana necesaria por la que salir y entrar de lo sólido de la sinrazón y banalidad. Es la sábana blanca donde veo las películas emocionantes que dan cuenta de este mundo. Es la ventana indiscreta por la que los desplazados, los cojos de corazón,  se creen protagonistas al ver palpitar a los otros que, en la distancia, parecen verdaderos. Es la cortina rasgada por donde se cuela la oscuridad y la luz, formando sombras que tantas veces nos han interpelado para que les demos un sentido. 

Padezco del peso del sentido, esa es la condena que se me puso después de la expulsión, cargar con el sentido, no poder ser nunca un poeta, ni siquiera un poeta menor, cargar con el sentido que obliga a creer que las piedras son sólo piedras y que el aire es sólo aire. Así que me conformo con lanzar cohetes de una trilita de feria a ese espacio abierto de la amnesia, a ver si con la suerte del azar y los desechos que encuentro en el camino se forman en el aire unas palabras de humo, aunque solo digan que dicen querer decir. 

Como dijera John Ford, hay que escribir en la leyenda. En el terreno incierto de un no saber que busca la belleza y el bien. Así, ese recuerdo borrado lo reconstruyo en la leyenda, en el espacio vacío y soleado, no sé a que distancia del cuerpo de mi madre, en el que sigo, aunque sólo sea para dar cuenta de su in(tima)/existencia, de su pulsación

lunes, 8 de junio de 2026

SUEÑOS


                                                    La gata Sardinillas dando la vuelta a los mundos




                            Duerme 

                            duerme la gata

                            para existir sin ser

                            donde el Único cero es

                            de verdad

                            verdad



miércoles, 27 de mayo de 2026

TOCATA Y FUGA EN RE MENOR DEL OBJETO a

 




Perdido para siempre en lo oscuro del cuerpo

adentro

en el silencio de la materia

en el misterio de los números imposibles

en el decir de un dios no inventado

perdido en sí


sin ver siquiera

decía

llámame

con sus labios de arena

a ras del suelo


brilla un relámpago que ciega la luz

y desaparece ya

en el dulce abrazo de la inexistencia




lunes, 25 de mayo de 2026

ALUCINACIÓN DE LAS ALAS

 




de sus alas habían brotado unas letras de humo

un humo que no viene del fuego sino del hielo

donde se enfrían las cervezas de los que ponto irán a morir


eran las alas del ángel que vivía escondido

en un rincón barroco del confesionario que encontré

casualmente

en un desguace cuando lo que buscaba

de verdad

era el dibujo que un día hice de su rostro


sus alas eran el volcán

así lo comprendí cuando todavía el tren no había salido

donde el filósofo se precipitó para ver de cerca el fuego

y el amor

y la estructura del humo

y la ecuación de los ángeles

y el olor de la madera barroca que oscurece

en el dolor de los no arrepentidos




lunes, 18 de mayo de 2026

SUCESOS

 



Escúchenme:

Me mordió un perro/robot

que andaba fuera de control por la calle De las delicias

Como fuera que sangré

me fui directo a las urgencias de la seguridad social

no fuera que la rabia me asaltara

Allí me recibió un equipo que funcionaba con Windows 10

o superior

tras ser interrogado se me dijo que el perro/robot

es aséptico por fin

y que nada

muchacho

que a lo sumo un cosido y que busque un abogado

no sea que mi carne mortal haya infectado

al perro

al robot

y que ahora sea ya un transmisor inocente de mis rabias

o peor

siguió diciendo el colegiado

que usted le haya pasado con su sangre el don humano

al artefacto

y sus códigos se enreden con lo que quede del alma que aún le habita

así que yo me ocupo

me dijo el susodicho,

de dar el parte a la Red y usted se esconde

no sea que le juzguen

que le escupan

que le lleven del ronzal al cementerio de los necios.











jueves, 7 de mayo de 2026

EXTRAÑA FLOR

 




¿No era ésta la cueva donde un día

el monstruo jugó con la niña y le mostró la flor

donde el monstruo inundó el mundo con la máxima pureza

donde la niña descubrió la bondad oculta de los hombres

donde un agujero escondía el tic tac del corazón que no perdona

de tanto amor como precisa?