Se están secando los árboles
y las palabras se han vuelto amarillas y van cayendo muertas de las ramas
Así que, ya no existe el silencio
sólo el rumor de la consumación
y del final
Acaso la tormenta puede romper el cielo de granito
y hacer del agua milagrosa la resurrección
y la luz
Y pronto el relámpago enciende la esperanza
y el tiempo se suspende esperando que hable el trueno
Mientras, se escucha un rumor de voces que cuentan del cero al infinito
cuando ya la noche es oscura,
casi negra
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