Huele la tarde a tarde de verano
a hierbas innominadas y al polvo que hace nidos de recuerdos en algún sitio
y al agua perdida de cuando brotó el río en mis ojos
se confunde el ruido de unos pasos con la furia
y el deseo que sale de la jaula sobre pistas de serrin
huele a serrín
se oye un rugido y a veces la risa de un niño
se ven las luces imaginarias que nunca se apagan ni se encienden
se ven zapatos blancos haciendo caminos que cuesta descifrar
huele y se escucha y se ve la tarde de verano
mañana antes de anochecer caerá la tormenta y algo de lluvia
y podré aspirar el fin y la razón que nos envía el sol
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