martes, 8 de septiembre de 2020








 



             CÁPSULAS PARA UNA TERAPIA MEDICAMENTOSA DE LAS VÍAS NERVIOSAS


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El hipo del hipar diafragmático del hombre alambrado que ronroneaba despacio en un idioma sánscrito y aletreado las cifras de la peste, que se llama Simón/Pedro, se oía allende los cristales y quienes escuchaban ese hipar se tragaban su propio hipo y se hacía así un silencio sepulcral que daba paso a la noche y a la paz perpetua.


P.D. (Nota poiética)

Esta cápsula de letras que acabo de cocinar admite en su composición, si así se desea, comino. Si se toma por los ojos, y no por la boca, no sabe a nada, pero revela su propia esencia: la interrupción tartamuda de las metáforas, siempre inconclusas, la marcha atrás como método de construir un final sin final.


2 comentarios:

  1. Delicioso el interior de esas cápsulas, aunque las paladee con la lengua de mis pupilas.
    Salud

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  2. Gracias. Que te hagan mucho bien. Salud.

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