La vi moviendo sus brazos
aleteando
subiéndolos y bajándolos pesadamente
como si estruvieran sumergidos en un fluído muy denso
Después los vi alzándose a lo más alto
ya libres del todo
envueltos en un aire limpio
arriba
acariciando la línea que separa lo alto de lo bajo
La vi
era una figura enorme
no podía ser medida con números humanos
la vi disolviéndose como si su cuerpo se desgarrase
y ya sólo fuera una hendidura
y yo un mero rastro de humo que la atravesase para llegar a un lugar desconocido
Cuando volví ella estaba presente y su cuerpo me dio miedo
Le pregunté si estaba allí
Respondió que estaba allí.
Entonces la miré de nuevo
y como era transparente vi a lo lejos un niño que lloraba y reía
agarrándose a la línea del horizonte
por donde el sol iba cayendo.
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