Despierto agarrándome a la tela de araña
sacudo las piernas como colas de sargantana sobre el vacío
noto termitas en mi vientre
ya no tengo a mano los alcalinos y mi madre no está
Imploro al señor que me saque de quicio.
Despierto agarrándome a la tela de araña
sacudo las piernas como colas de sargantana sobre el vacío
noto termitas en mi vientre
ya no tengo a mano los alcalinos y mi madre no está
Imploro al señor que me saque de quicio.
1 EL ÁRBOL
Tiembla el árbol
Sus últimas hojas ríen en medio del aire
Aún cantan juntas la balada del otoño
El viento silba
Cierran los ojos y guardan para siempre
la otra primavera.
2 EL PÁJARO
Un pájaro me mira
Su pico abierto muestra el abismo de su cuerpo
Allí vive el silencio
La casa de los cantos
La fábrica del aire que hace sus caminos
En su quietud enseña el misterio: el vuelo
Abre y cierra el pico y así construye el principio de los signos
Su buche tiembla y sus ojos
leen con amor este poema que yo escucho.
Ha muerto Misstere
La encontraron tumbada sobre el lado derecho junto a la mesilla de noche donde aún temblaban las páginas de su manual
de autoayuda del que eran coautoras una gastroenteróloga que hablaba de la flora y del amor y una psicóloga subida de tono que veía crecer el cerebro
el suyo
en una maceta abonada con heces perdonadas de irreprochables humanos
Espero que tu muerte nos alumbre
que el signo de tu cuerpo en el último momento antes de su muerte nos de pistas de como vivir para morir en condiciones
y de como sobrevivir mientras nos llega esa hora a las listas de lo más vendido.
He visto moverse una mancha oscura que parecía reptar bajo la cama de Misstere
debe de ser la cucaracha de la casa
o el ratón imaginario que la atormentaba silenciosamente y del que nunca habló en sus ensayos
ni en los premítines de su partido en las campañas porque nunca quiso saber que ese ratón era lo único que armaba todo su ser dentro y fuera de la materia y el ardor
o serían los pelos inconclusos
mortecinos y ovillados de su desgaste natural
pobre Misstere
o tal vez la mancha negra fuera su alma de niña en pecado mortal
o el dolor no examinado en los microscopios del instagram
en el espejo donde cada mañana reventaba sus granos negros
o un petit crime incrustado en la hostia clavado en la vera cruz
Misstere
Misstere
¿qué nos dirías si aplicando los conocimientos de la Cábala que tanto estudiamos aquellos sábados oscuros cuando no éramos nadie y el mundo aún no existía sino en el deseo
esclareciéramos el sentido profundo de ese libro mortal que yace junto a ti
y nos dijera que un día
a pesar de nuestra miseria individual y colectiva
fuimos un número determinado entre los azares del polvo?
Siempre estaba atento a la voz que le dictaba
para escribir las palabras que luego eran ya suyas
con su afilada pluma
sus hojas blancas
la tarde
las horas
el silencio
y cuando se secaba la plumilla tentaba el tintero
y a veces no acertaba a clavarla en el vientre de la tinta
y tentaba el aire limpio de las afueras
y así escribía unos versos entonces transparentes
y al leerlos despacio se admiraba de ellos
y de la voz muda que los dictó en silencio
y los hacía suyos su memoria
y poco a poco en su taller los llevaba a ser pinturas con signos de colores
y esculturas de hierro y aire
y notas cantadas por pájaros en selvas inacabables
y rezos de monjas ensimismadas y místicas
aquellas palabras invisibles que al tentar el vacío del tintero eran llegadas
llenaban las estanterías que amueblaban los sueños.
no ha salido el sol
hoy estaré solo
haré que la música me guarde del frío
cuando cierre los ojos cansados de otras voces
veré las playas doradas donde ardía.
Miro las flores
no dicen nada
sólo están para que yo exista
Si no existiera
no habría flores
ni color
y el jardín sería un desierto transparente
Allí fue donde se oyó el primer grito
donde comenzó la era de la dominación
Allí se notó el estremecimiento
el temblor de las gentes que sufrían sólo por haber nacido
Allí fue donde las manos se alzaron a la guerra
nunca antes allí el fuego había sido ese fuego
Allí sucedió que la riqueza despedazaba a los inocentes
Allí fue donde un hombre muy pobre hizo un milagro
y fue por ello torturado y muerto en los confines del sitio
Allí fue donde él se hizo resto
donde alguien descubrió el valor de ser resto
porque no todo encajaba como era de esperar
y dijo que el deber y el saber estaban en el resto y no en el encaje
Allí fue donde los físicos quisieron estudiar el milagro
y cuando el milagro llegaba a ser un número lo declaraban milagro
y cuando el milagro no era comprendido era milagro declarado
Allí los físicos supieron que estaban vivos y muertos a la vez
y que Lázaro fue un resto redivivo
y el maestro un Lázaro venido a menos según su deber de llegar a no ser
Allí fue donde alguien quiso entender lo inimaginable y creó una lengua inútil
una cueva de sinsentido donde vivir holgadamente en medio de la luz y del frescor
y díjose poeta y todos se rieron de él aunque le dieron una pluma par seguir viviendo
en el resto de los días y las noches
Allí fue donde el dominador y el propiamente resto firmaron un tratado
en el que convenían que nunca firmarían la paz.