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miércoles, 8 de julio de 2026

QUÉ SERÁ DE NOSOTROS

 



Qué será de nosotros cuando llegue la noche

donde el tiempo y la luz nunca existieron

cuando el oscuro fin nos alcance y borre todas las cosas

ni memoria ni olvido anidarán en nuestras casas

el mundo será sólo una luz agotada 

haciéndole la burla al tiempo en lo lejano.


Pero en esta hora de penumbra

si aún te llega un rayo de memoria

recrea las caricias que me diste

vuelve a soñar que mi piel es inocente

recuerda mis labios queriendo gritar tu nombre

mis manos buscándote donde nunca hubo nada

repite tu nombre para que yo lo escuche

como si fuera un pulso materno que palpita

cuando ya me envuelva la gran inexistencia


Qué será de nosotros cuando vivamos para siempre

en el silencio puro

cuando las palabras no puedan hablar a las palabras

cuando las cosas se queden solas

y ya no sean sino huellas

cáscaras perdidas del amor que habitó 

por todo lo que aún pueden ver nuestros últimos ojos.

VUELO RASANTE Y MILAGROSO

 




Vuelan bajo los pájaros

su pecho es el duro casco del titanic

buscando la montaña

el frío invisible los lleva al norte

al encuentro del hielo inexpugnable

de la resurrección.




miércoles, 1 de julio de 2026

"A TI TE SEÑALO CON MI DEDO"

 


Al despertar, encuentro en la almohada este pasquín. “ A ti te señalo con mi dedo” dice su encabezamiento. Dudo si dar parte los municipales, por si tuvieran algo que indagar o llamar a un reportero/reportera de la televisión local. Pero me da miedo que se rían de mi, gente tan importante. Así que lo escribo en vías nerviosas para que el viento y el silencio se encarguen del asunto.




corre

vuela como si fueras un pájaro

no mires atrás aunque los gritos te sangren

ve a esconderte

piérdete de una vez

saca tus pies que aún pecan de inocencia

de la tierra infecta de tu pueblo

¿no ves que está hecho de un polvo venenoso?

tírate hacia arriba

despéñate en el cielo azul hasta que alcances tu casa

donde nadie te vea

donde estés con todas las criaturas que busquen saber

corre

ve a esconderte donde nadie te encuentre

borra tu nombre

quema la bandera

tritura el carné que te ataron al cuello cuando naciste

odia a los convecinos infectados que te odian por no ser uno de los suyos

sal al raso

nada en ese mar de agua bendita

donde las lágrimas y el ardor crean los peces de la buenaventura

y escondido como Jonás en un vientre cualquiera

espérame en el sitio.



martes, 30 de junio de 2026

EN EL CAMINO

 




En el camino me salió al paso

el breve vuelo de las mariposas


las inmortales


no entiendo como me miran sus ojos de colores

es su inmortalidad la que me lleva a ser un cero

entre las hierbas ya secas del camino


me miran tristes

las mariposas


las inmortales


su vuelo breve me lleva lejos y respiro hondo

el aire de la mañana




jueves, 25 de junio de 2026

MUSEO NACIONAL

 



Una orden escueta prohíbe

a partir de mañana

que los pájaros vuelen en el cielo

y que el sol pinte de rojo el horizonte antes del sueño

prohíbe cualquier sonrisa verdadera

que no sea la mueca de enseñar los dientes repetidos

condena la presencia de niños feos en la calle

y a los pobres que a pesar de su pobreza dan los buenos días a cualquiera

todo eso

dice la ley

sólo estará en el museo nacional

bajo estricta vigilancia de un jurado popular

libre de toda sospecha comercial

allí se explicará la conveniencia de lo conveniente

a los niños

a los obreros

a los jubilados

a las mujeres

a los hombres

a las sociedades cívicas en general

a la junta general de generales

la ley advierte en una adenda

que si alguien quiere morirse por la pena

o por ser alérgico a la asepsia

sólo tiene que solicitar la muerte digna

que le será administrada

sin coste y con música de fondo

y si declara bajo juramento

que desea mirar con sus ojos finales

la luz extraña en el más allá del viaje

será obsequiado con una copa de ron

para que cante

para que sueñe

creyéndose un pirata mecido por el mar

feliz y derrotado en el último abordaje.


miércoles, 24 de junio de 2026

FELICIDAD, FELICIDAD.

 




Felicidad en el actual mercado de ideas no es un concepto, es sólo una palabra/envoltorio sometida, por lo tanto, a los ordenamientos de los funcionarios y vendedores que quieran utilizarla para seguir triunfando en sus afanes.

Hay partidos políticos que hablan, en el horizonte patibulario de sus programas, de felicidad, de felicidad y de pueblo feliz y hay numerosos artefactos publicitarios donde se predica que la felicidad está al alcance de quien quiera invertir treinta monedas de plata.

La palabra felicidad está sujeta a la política parlanchina, a la economía. Y, sin embargo, hay más, hablando de felicidad.

En la organizada ciudad, felicidad es adaptación a los ordenamientos que lo social impone. Todo está medido. Las risitas felices, los gemidos felices, la caída de ojos, el resplandor de los dientes et tout cela. Felicidad es orgullo por el éxito obtenido en la operación de adaptación a esas exigencias. Se es feliz como se es pijo, hay que alcanzar unos requisitos de buen gusto, aunque milites en el progresismo que dicta el sentido común de lo correcto.

Hay otra felicidad donde una explosión, el amor que tiende a la aniquilación de cualquier orden, por ejemplo, rompe los esquemas de las dos coordenadas.

La felicidad como adaptación se mira en el espejo y retoca el maquillaje ciudadano para gustar y ser gustada. Enfrente, la felicidad del extravío, que se las tiene que ver con el sufrimiento y con el pánico que lleva consigo asomarse al éxtasis.

Pues esta felicidad exige sacar la cabeza al exterior extremo, donde el silencio hace callar, y llenarse la cara de carbonilla.

Me gustaría saber qué felicidad, cuerda y desvencijada, embargaría a Dali cuando indagaba sumergir el Angelus de Millet en un barreño de leche, preguntándose a través de sus delirios si debía sumergir el cuadro por el lado del hombre o de la mujer.

Pues sólo un estado de felicidad permite arriesgarse a ese trabajo.

Pero que sais-je?.

Es difícil saber de la felicidad, de la propia o la del otro, porque, hablando de la felicidad de la explosión y el extravío, nada es lo que parece.

Cuando de muy joven encontré los libros de la colección que sais-je?, descubrí la breve felicidad de saber un poco más cada vez que leía uno y, sin ser apenas consciente, comprobar, casi al mismo tiempo, que la ignorancia es un pozo sin fondo que crecía y crecía con cada lectura.

Que sais-je? Que ese abismo sin fondo de la ignorancia es el lugar donde viven los que dicen no saber sabiendo.

Hay monedas de curso legal con las que se compran las cosas que ocupan lugar, las que alimentan la felicidad adaptativa del espejo, del brillo. Y monedas falsas, perras gordas negras como los dedos pobres que las acariciaron, chapas de gaseosas chafadas en las vías del tranvía del barrio con las que se puede invertir en otra felicidad que no tiene números que la contengan.

Imagino una película que contara cómo es el transcurrir hacia la felicidad: un largo travelling por un túnel en penumbra, o por una calle crepuscular y más bien pobre, unos faros iluminando rincones donde aparecen cosas horrorosas y cosas muy hermosas, manos enlazadas, gentes que se levantan ante el que, creyéndose amo, les quiere arrebatar su nombre y su vergüenza, manos que pintan, que escriben, que rezan cuando no saben que hacer con el dolor que las rebasa, una película que avanza hacia una luz que no se acaba de ver, que sólo cada espectador sabe si existe.

Ahora mismo llamaría al Stalker de Tarkovski para que me llevara de la mano a ese viaje, aunque sé que tanto valor para arriesgarse a ese mirar sólo lo tienen unos pocos iluminados, santos de la luz, a los que admiro y agradezco que no abandonen los rincones perdidos y hallados del mundo.



                                                      



























martes, 16 de junio de 2026

TARDE DE VERANO

 


Huele la tarde a tarde de verano

a hierbas innominadas y al polvo que hace nidos de recuerdos en algún sitio

y al agua perdida de cuando brotó el río en mis ojos

se confunde el ruido de unos pasos con la furia

y el deseo que sale de la jaula sobre pistas de serrin

huele a serrín

se oye un rugido y a veces la risa de un niño

se ven las luces imaginarias que nunca se apagan ni se encienden

se ven zapatos blancos haciendo caminos que cuesta descifrar

huele y se escucha y se ve la tarde de verano

mañana antes de anochecer caerá la tormenta y algo de lluvia

y podré aspirar el fin y la razón que nos envía el sol



viernes, 12 de junio de 2026

PÚTRIDA PATRIA



La casa, el lugar, la patria son formas, imágenes imaginarias, de nombrar la materia rodante de la vida, lo que queda de verdad en cada uno, ese work in progress donde el nombre del autor aparece sobre todo lo demás.

La casa, el lugar, la patria son proyecciones de la mente habituada a la geografía y a las coordenadas cartesianas. La casa, el lugar, la patria son espacios bidimensionales. Manejando una x y una y, los administradores establecen variantes que no pasan de ser una hoja temblona donde se escribe el horror.

La materia de la vida tiene, por el contrario, infinitas dimensiones y por eso su tiempo tiende a lo eterno y el sentido es reemplazado por la verdad, que tiene tantos nombres como ignorancias: sentimiento, dolor, amor, soledad, alegría, solidaridad, palpitación son, entre otros, nombres posibles.

Nadie llega a la patria de nadie. Llega, eso sí, a la vida del otro, al empeño de su vida, a ese lugar de infinitas dimensiones. A no ser que sólo busque armarse hasta los dientes y permanecer en el espacio de las dos dimensiones, guerreando de una forma u otra contra los que han preferido estar ajenos a las insignias distintivas y militantes, contra los que se pierden en la maraña del vivir, de crear, de perderse en paz en tierra de nadie.


martes, 9 de junio de 2026

AMNESIA Y VENTANAS DE LUZ

 

He olvidado totalmente el tiempo en que tuve que sentir los diástoles y las sístoles del corazón de mi madre, cuando debí estar en ella. Mi memoria no guarda rastro de aquello y esto me da que pensar, porque, sin embargo, recuerdo de una forma mitológica, como si fuese presente y futuro, cuando crecía en la soledad del sol, expuesto a la luz y a la distancia allí, en una terraza de un barrio pobre de la Barcelona ulterior. 

Tal vez mis células no sean células de carne y de sangre, sino de aire, que huele a sábanas lavadas entre la lejía y unas lágrimas tan adentradas que debieron hacer laberintos subterráneos en el cuerpo y en el corazón de mi madre. Como cualquiera, sé que estoy expuesto al recuerdo borrado, a su aparición, a la catástrofe de la totalidad, a la revelación. Recordar incluso lo borrado, incluso lo no vivido del todo, es el milagro que nos convertiría en un vino imposible, cuando sólo somos agua caída de la canaleta de nuestra casa cuando apenas éramos un nombre escrito para ser olvidado. 

Veo ahora mismo un árbol que muestra sus raíces desvestidas al aire, porque ese árbol debe de nutrirse del aire y de lo que por lástima, o por amor, van dejando los hombres y mujeres de aquello que les sobra o les falta, mientras la vida rula alrededor de un eje imaginario, que imagino como una columna de color púrpura. 

Muchas veces he trazado en el vaho de los cristales del invierno un dibujo que pretendía ser la imagen de la estructura íntima del mundo en el que vivo, y recuerdo cómo me llevaba, después, el dedo a mi boca y refrescaba un calor extraño que me perturbaba, de manera que encontraba un alivio placentero en el agua fría que brotaba de aquel dibujo filosófico y poético. Sin duda, con todas estas actividades, que son infinitas e inenarrables, pues todo lo real es una cosa y otra, he pretendido, y lo sigo haciendo, bordear esa amnesia de lo que debió ser el destino de todo. 

Daría todo por saber porqué lloraba mi madre. Ese es el título de un cuento que estoy escribiendo y que no encuentro por ninguna parte, que, a lo mejor, es el resto de un sueño en el que aparezco escribiendo un cuento para responder a la pregunta de porqué lloraba mi madre. Esto viene al caso porque está relacionado, con toda certeza, con la amnesia de cuando un niño, ya deseante, se ingurgitaba de gusto en las tripas de su mamá, tan joven y orgullosa. 

Somos seres olvidadizos, saltarines, canturreadores, ridículos a espalda de los espejos, self-estúpidos, castrados definitivamente, y las raíces desnudas de aquel árbol que vive de las migajas del aire son los falos múltiples que no existen, pero que marcan, como el dedo de San Juan, la dirección exacta del deseo, que dibuja los laberintos por donde buscaremos perdernos. 

Si vivir es perderse es porque sólo perdiéndose se puede encontrar la pista del recuerdo perdido, es decir, la fuerza del vivir. Ese recuerdo, que solo está en el conjunto de las cosas perdidas, es el espacio en blanco por donde mis vías nerviosa escarban para conectarse con los otros,  desconectados y suburbiales, componiendo brutalmente unos poemas inacabables, tontos y menos tontos como decires. 

No recuerdo nada de aquella primera estancia en el mundo de lo vivo, y eso puede significar que fui obligado a estar en otro sitio, en la luz del sol de la terraza donde empezaría, sin duda, a tejer las primeras incongruencias que luego llamaría palabras. La amnesia, ese respiradero, es una ventana necesaria por la que salir y entrar de lo sólido de la sinrazón y banalidad. Es la sábana blanca donde veo las películas emocionantes que dan cuenta de este mundo. Es la ventana indiscreta por la que los desplazados, los cojos de corazón,  se creen protagonistas al ver palpitar a los otros que, en la distancia, parecen verdaderos. Es la cortina rasgada por donde se cuela la oscuridad y la luz, formando sombras que tantas veces nos han interpelado para que les demos un sentido. 

Padezco del peso del sentido, esa es la condena que se me puso después de la expulsión, cargar con el sentido, no poder ser nunca un poeta, ni siquiera un poeta menor, cargar con el sentido que obliga a creer que las piedras son sólo piedras y que el aire es sólo aire. Así que me conformo con lanzar cohetes de una trilita de feria a ese espacio abierto de la amnesia, a ver si con la suerte del azar y los desechos que encuentro en el camino se forman en el aire unas palabras de humo, aunque solo digan que dicen querer decir. 

Como dijera John Ford, hay que escribir en la leyenda. En el terreno incierto de un no saber que busca la belleza y el bien. Así, ese recuerdo borrado lo reconstruyo en la leyenda, en el espacio vacío y soleado, no sé a que distancia del cuerpo de mi madre, en el que sigo, aunque sólo sea para dar cuenta de su in(tima)/existencia, de su pulsación

lunes, 8 de junio de 2026

SUEÑOS


                                                    La gata Sardinillas dando la vuelta a los mundos




                            Duerme 

                            duerme la gata

                            para existir sin ser

                            donde el Único cero es

                            de verdad

                            verdad



miércoles, 27 de mayo de 2026

TOCATA Y FUGA EN RE MENOR DEL OBJETO a

 




Perdido para siempre en lo oscuro del cuerpo

adentro

en el silencio de la materia

en el misterio de los números imposibles

en el decir de un dios no inventado

perdido en sí


sin ver siquiera

decía

llámame

con sus labios de arena

a ras del suelo


brilla un relámpago que ciega la luz

y desaparece ya

en el dulce abrazo de la inexistencia




lunes, 25 de mayo de 2026

ALUCINACIÓN DE LAS ALAS

 




de sus alas habían brotado unas letras de humo

un humo que no viene del fuego sino del hielo

donde se enfrían las cervezas de los que ponto irán a morir


eran las alas del ángel que vivía escondido

en un rincón barroco del confesionario que encontré

casualmente

en un desguace cuando lo que buscaba

de verdad

era el dibujo que un día hice de su rostro


sus alas eran el volcán

así lo comprendí cuando todavía el tren no había salido

donde el filósofo se precipitó para ver de cerca el fuego

y el amor

y la estructura del humo

y la ecuación de los ángeles

y el olor de la madera barroca que oscurece

en el dolor de los no arrepentidos




lunes, 18 de mayo de 2026

SUCESOS

 



Escúchenme:

Me mordió un perro/robot

que andaba fuera de control por la calle De las delicias

Como fuera que sangré

me fui directo a las urgencias de la seguridad social

no fuera que la rabia me asaltara

Allí me recibió un equipo que funcionaba con Windows 10

o superior

tras ser interrogado se me dijo que el perro/robot

es aséptico por fin

y que nada

muchacho

que a lo sumo un cosido y que busque un abogado

no sea que mi carne mortal haya infectado

al perro

al robot

y que ahora sea ya un transmisor inocente de mis rabias

o peor

siguió diciendo el colegiado

que usted le haya pasado con su sangre el don humano

al artefacto

y sus códigos se enreden con lo que quede del alma que aún le habita

así que yo me ocupo

me dijo el susodicho,

de dar el parte a la Red y usted se esconde

no sea que le juzguen

que le escupan

que le lleven del ronzal al cementerio de los necios.











jueves, 7 de mayo de 2026

EXTRAÑA FLOR

 




¿No era ésta la cueva donde un día

el monstruo jugó con la niña y le mostró la flor

donde el monstruo inundó el mundo con la máxima pureza

donde la niña descubrió la bondad oculta de los hombres

donde un agujero escondía el tic tac del corazón que no perdona

de tanto amor como precisa?




viernes, 1 de mayo de 2026

V

 





Vuelvo al abrazo

al principio

donde el origen era un gemido

casi un llanto

un bramido para querer ser ciegos

vuelvo al abrazo

seguro que allí el amor hacía su nido con las pajas de la tristeza

mi casa

mi cuna

vuelvo al abrazo y al principio

el mundo ha girado sin saber que giraba

ha mostrado su cara que es una y repetida

y los huecos debajo de los cuales se esconden las cosas

vuelvo al abrazo

al abrazo.




jueves, 30 de abril de 2026

SUEÑO CON PEDRO SÁNCHEZ

 




Es la segunda vez que recuerdo haber soñado con Pedro Sánchez.

Otra vez en el agua. Pedro Sánchez es un pez globoso, un barbo, según el saber que me dicta el sueño. Por la boca excreta un hilo de un barro de color del cobre, que, en el agua, permanecía en forma de hélices cabriolísticas. Por detrás expulsa un rótulo que dice “estas palabras son barro”. La escena me parece grata y apacible. De repente, observo una escama brillante que destaca entre las otras de ese pez que parece agrandarse imperceptiblemente. Al ver esa escama, algo me dice que el final va a suceder, un final catastrófico, un hundimiento, un cometa desatado de muerte o locura. Estoy horrorizado y me fugo al despertar. Sin despertar, sigo soñando que he despertado, que me consuelo diciéndome que lo anterior sólo ha sido una pesadilla. Me sosiego. Junto a mi está Pedro Sánchez en persona. Lo miro. Observo que tiene una cicatriz que le atraviesa la cara. Parece muy joven, inseguro, no dice nada. Lo miro con cierta compasión y lo que veo es un muchacho solitario y dejado de la mano de dios. No sé como sigue el sueño y cuando despierto, ahora ya de verdad, anoto lo que recuerdo.




miércoles, 29 de abril de 2026

CATILLO DE CORFÚ, 1944. EBRAIKI

 



                     CASTILLO DE CORFÚ, 1944

                                    EBRAIKI




Se escucha un aleteo de sílabas horribles que llega del mar

alguien dice que son las locas que gritan camino del castillo

pero no son las locas porque las locas callan

las locas viven en el silencio y caminan y caminan hacia donde han sido llamadas

hay flores en las calles

serán las olas del mar lo que se escucha pero no

las olas del mar susurran o cantan canciones viajeras

ese aleteo es el ruido de los párpados indiferentes que miran como las llevan al matadero

hay flores en las calles y el sol apunta bien alto y el azul llama a la calma

ya se van las locas en silencio ya suben a los camiones a los barcos al tren camino al orden y al final

cuando haya pasado la última el mundo habrá terminado para siempre.





lunes, 27 de abril de 2026

BELLEZA Y BONDAD.

 



                                  



                                           BELLEZA Y BONDAD



                                                       Prólogo


Sí, hay que estar en buena forma para tratar de algunas cosas, para tratar de la cosa que voy a tratar, en buena forma literaria, gramatical, conceptual, aunque, ahora que lo pienso, no creo que sea necesaria la literatura, ni la gramática ni los conocimientos para tratar de temas que nada tienen que ver con lo común, con lo comunitario según se suele entender a día de hoy, de manera que me desdigo, en parte, y reitero que hay que estar en buena forma para arrancar a escribir de lo que voy a escribir, hay que estar un poco, no mucho, poseído por un orgullo infantil que te hace creerte alguien, como un torerillo de pueblo en la plaza, asustado y listo para el sacrificio, esto es, para enredarse en lo ridículo, en lo insustancial, en lo que hay que estar enredado si no se quiere morir en balde.

Aunque acabaré hablando de lo que quiero hablar, y como no se habla sin mentir, sin exhibir la debilidad, sin agachar la cabeza, ya les digo que lo que de verdad pienso y callo es que no se puede hablar de algo sin que le salgan a uno los colores, poniendo en evidencia su incompetencia y su arrojo, pero es ahí, de esa mezcla de incompetencia y arrojo, de donde puede brotar una idea que de la nada a la nada construya algo, un ruido, un humo, una mosca volante que haga distraer el curso de los pensamientos y lleve, subliminalmente, al conocimiento de lo oscuro, es decir, a la suma de todas las desconexiones. A las lindes de la belleza.

Que nadie me crea un alma bella, pues no soy un vendedor de crecepelo ni un sanador de pueblos extraviados, las almas bellas se consumen en sí mismas y de su fuego no sale fuego, arden en un incendio no de ardor sino de letanías, blancas palomas de la paz, de manera que para encontrar la forma que voy a necesitar para tratar de lo que pronto hablaré, voy a arrebujarme junto a unos pocos santos de mi devoción, artífices de la desconexión y, en consecuencia, de lo único que puede llamarse arte y bondad, así que doy la mano a Robert Walser, a él me encomiendo, y comparto el silencio de sus pasos entre el desdén de los locos a un mundo tan lejano, escucho sus pensamientos y observo la línea que va desde el barro nevado que fue su última cama hasta un cielo difuso y algo dolorido,



la paz de Walser aún se enreda en los ribazos que sus paseos rápidos construían sin descanso, y el mundo de Walser me recuerda al que se respira en las casas de Ingmar Bergman cuando los pastores de almas hablan de los logaritmos matrimoniales y todo pasa en una esfera de niebla, orden y contrición, adoro los márgenes que dejan en paz a los que buscan dejar de ser pensados, de pensar en definitiva, que buscan oler en una paz privada e infinita la flor que olieron cuando aun no sabían distinguir la mierda del incienso, y también me encomiendo para robarle su fuerza a László Krasznahorkai quien me mostró cómo proceder a la limpieza de pensamientos mediante técnicas depurativas de evacuación intelectual, es él quien mejor baila el tango aun siendo satánico, quien mejor coloca el espejo en blanco y negro que le regaló a Bela entre los perros que beben del barro, lo mismo que nosotros, gracias, gracias a los muertos y al vivo quienes me han dictado al oído lo esencial de lo que voy a hablar, la bondad y la bondad y su relación con la belleza, y la represión de la bondad y de la bondad y la belleza reprimidas y de las causas del dolor y de la felicidad, es decir de la desconexión como forma de verdad y coraje.



                                                 Uno


El funcionamiento de la psique se basa en la represión de fuerzas materiales, la sexualidad, la hostilidad, ya que es esta represión la que construye el síntoma, y los síntomas forman eso que llamamos conducta o simplemente vida psíquica. La represión, en el sentido freudiano, hace del sujeto humano un animal marcado por la letra, herido de muerte y de saber, pero listo para vivir sobreviviendo, para crecer para multiplicarse como dios ordenó, situado para siempre en las afueras de la realidad animal, sin hábitat natural, nombrado con un nombre que actúa como tatuaje para diferenciarse cuando no pare de mentir, de hablar, por su acobardamiento, por el temor que padece, como cualquier ser vivo, pero que tendrá que justificar y negar, lo cual es una carga mayor que la que soporta un animal no hablante. En definitiva, la represión funda lo humano y, en consecuencia, hace posible también que distingamos la bondad y la belleza entre las otras cosas que existen o no, pero que nos conciernen absolutamente, porque la bondad y su correlato que es la belleza son productos inexistentes en la realidad, que no podríamos rencontrar y nombrar si no existiera la represión, que es lo que nos sitúa en algún lugar del mundo.

Hablar de la belleza es lo mismo que hablar de dios o del alma. Son cosas que, como ya he dicho en otra parte, sólo están en el conjunto de las cosas que no existen, en la inexistencia, en eso siempre presente, gracias, gracias a dios, en nuestro universo, pues sin existir crean efectos, y síntomas, en los sujetos que existimos.



                                                           Dos


No se puede conceptualizar la belleza, la belleza es lo radical y nos advierte que los conceptos son pre-conceptos banderas de impotencia y de impostura, de fatuidad y de inanición. Sólo si se confunde belleza con perfeccionismo, excelencia, éxito, eficacia puede hablarse de concepto, de estructura, de plan de desarrollo para realizarla, pero la belleza no es aquéllo que se dice que es de una ecuación matemática, de una máquina eficaz y sorprendente, o de una ciudad enmarañada, ejemplos de logro, tenacidad, concepto y éxito y en todos estos casos se huele a muerte, a precio pagado en sangre y sufrimiento, en algunos de manera atroz y en otros no tanto, porque la belleza no puede ser sino una aspiración, un progreso, una obra de iluminados concebida no para arrepentirse de ser humanos harapientos sino para desconectarse de esos harapos, para hacer de la represión, de sus efectos, no un síntoma que solo sirva para funcionar en la vida sino también para aspirar, sólo aspirar, al paraíso.

La belleza aparece desde lo real y anonada al sujeto, desposeyéndolo de sus atributos que imagina que le da consistencia, de su yo, de su soberbia, de su aparato conceptual necesario para sobrevivir, a veces en contra de la vida misma.

La belleza se aparece desde lo real-real, desde lo no nombrable a pesar de los nombres, desde lo inesperado que existe al acecho sin saber quien mueve los hilos que lo articulan. La belleza nos llega, no se fabrica desde la mente, más bien la ciega como una luz insoportable y le lleva a mirar de otra manera que no es la propia de sus identidades, porque la mente no es la suma de identidades, sino la capacidad de ser iluminada por la belleza que viene de lo otro.

La belleza es la posibilidad del milagro, de una epifanía que revele en el conjunto de las cosas que existen en la realidad otra cosa, una cosa reacia a la conceptualización y a la ley. Es por ello por lo que su correlato automático es la bondad, es decir, aquello que se resiste al imperativo de creer sólo en lo que debe existir. La belleza y la bondad sólo creen en la belleza y en la bondad, y en las cosas que sólo existen en ese conjunto infinito de la inexistencia.

La belleza aparece al que está desnudo y lo leva a otro lugar impensable y lo deja mudo y es de donde los genios sacan ese material con el que paso a paso construyen su obra.



                                                          Tres


La bondad es la condición para que un ser pueda existir, es decir, para ser siendo algo que busca y aspira, es el barro originario de nuestro organismo.

Es el único requisito para existir, para seguir en el éxodo de la busca de no se sabe qué. La bondad excluye el relumbrón del yo como bandera de uno, como diferencia y termómetro de valoración, el bondadoso se entrega en carne viva a lo otro, a lo real del otro, sin piel, sin banderas, sin ideología, sin ideas, sin casi pensar, perdiéndose en el encuentro, a diferencia del goce, que conlleva una ganancia material, un interés, un plus curricular; el goce es el capitalismo de la existencia.

El yo tiembla en la lucha entre las pulsiones de vida y de muerte. Y como la bondad excluye la dialéctica, la razón, la lucha por el poder de la razón, se opone a lo que se considera eficaz y por esto la bondad no tiene en cuenta lo que se precisa para sobrevivir en nuestra realidad La bondad no es un ingrediente de los kits de supervivencia, con la bondad no se va a ningún sitio y si quisiera representar al sujeto que se encuentra con la belleza lo haría trayendo la imagen del tonto que se resbala y cae ante la gente formal que no para de reírse de tan graciosos resbalón. (1)

La bondad es un momento mítico: el encuentro de un sujeto con algo (la belleza presente) le desata de esa dialéctica vida-muerte y le lleva fuera de sí, es un momento de absoluta fragilidad, de ser casi nada pero de ser con plenitud, un momento pues contrario a lo que la supervivencia exige.

La belleza, la bondad no se encuentran en las proclamas de los grandes fines que pretenden cambiar el mundo, pues, como es sabido, lo primero que necesitan tales proclamadores es un buen equipo de carceleros y, con frecuencia, de exterminadores y torturadores, y la necesidad de estos especímenes es directamente proporcional al grado del “bien” al que dicen aspirar.



                                                            Cuatro


La bondad habita siempre el corazón de lo humano y como se necesita no sólo la existencia sino la supervivencia, la bondad debe ser reprimida, para que el animal humano continué la expansión contraria a la esencia de la bondad que, en la radicalidad de lo que es, llevaría al ser a la desconexión definitiva.

El síntoma resultante de la represión de la bondad es el amor y en su progreso de socialización ordena cuidar a los semejantes, pero siempre bajo los imperativos de esa ley que organiza por encima de cualquier cosa la supervivencia, lo que hace posible que el síntoma amor pueda ser un horror resultante de los sucesivos refinamientos de lo social, de lo aceptable. Porque sobrevivir implica aceptar lo horrible, lo insano, lo inmoral como compañero de mesa.

El amor contiene las pulsiones y los dictámenes, guarda señales del ancestro de la belleza y, a veces, afila los cuchillos pues no olvida tampoco su conexión con la pulsión de muerte.

El amor está en el conjunto de las cosas que existen, aunque pueda amarse tanto a un objeto existente como a otro no existente. Y su origen es siempre la belleza cuyo referente es el milagro, el acontecimiento.

La bondad pulula escondida entre el dolor por no ser lo mismo que creemos ser. La demanda social exige al sujeto refinar la represión de la bondad que se esconde en cada uno, reprimir la bondad para la exigencia de la supervivencia y es función y deseo de cada sujeto regular la obediencia/desobediencia a ese imperativo para que la fealdad no encharque todo con sus fluidos de muerte, para que algo de la belleza, hecha síntoma/ amor no deje de extraviarlo.



Nota

(1) La bondad supone un sujeto vivo pero absolutamente desnudo, frágil, lo más cercano a la inexistencia, lo más vivo/vulnerable que pueda ser un ser.

El sujeto que debe sobrevivir, no queda otra, tiende a la estabilidad, a la posibilidad de ser nombrado, de ser alguien y no se libra de ese aroma mortuorio que señalaba Lacan cuando jugaba con las palabras al repetir tu es, tu es (tué, tué)







martes, 7 de abril de 2026

HE RESUCITADO

 




He resucitado

he resucitado de entre los muertos

vuelvo a ver el jardín enamorado que me lleva a la luz

y no el jardín ensimismado que termina en las fronteras de sus partículas elementales

vuelvo a ver eso que hace que las cosas no sean cosas sino cosas de donde surja la belleza

he vuelto a saber que cada cosa lleva a otra y a otra y que de esa manera

las vías del deseo construyen los mundos donde poder vivir

y escucho la música y oigo sus susurros y el ruido de las hojas frescas

que me acogían en verano.





martes, 24 de marzo de 2026

LA LIEBRE DE LA PATAGONIA ESTÁ VIVA

 



                                 


                                     CLAUDE LANZMANN EN LA MEMORIA






Tarde o temprano me encontraré con la liebre de la patagonia

enredándose a mis pasos

y miraré su piel y veré su sangre

no sabré si aún recuerda lo que vio

porque la liebre no sabe hablar sólo escapar

pobre de mi cuando tarde o temprano

me mire aquella liebre que ya nadie cazará







lunes, 16 de marzo de 2026

ALGUIEN ESCUCHA A LAS SEIS DE LA MAÑANA LA SINFONÍA Nº 7 DE SHOSTAKOVICH

 



La mañana se despeina en la primera luz

y para colmo de males

ya se ven los bancos de la plaza poblados de viejos que esperan

ya no la muerte sino la descomposición

Están petrificadas unas prostitutas que dejan caer las aguas sucias de su piel dolorosa

a una se le ve un biberón asomando por el rincón de su bolso

a otra se le ve la indiferencia a su dolor

La mañana despeinada me da los buenos días

y de espaldas a la calle me mira de frente

y yo la peino despacio mientras oigo partirse las liendres de su pelo

ya no están los ancianos ya no están las prostitutas

sale el sol para todos

dice el diario de la mañana

se persigna una mujer cuando sale a la calle

nadie sabe lo que el viento va a limpiar cuando se gasten las horas

unos niños lloran porque no entienden nada y sólo lloran

y esperan que su madre y su padre les expliquen el mundo en dos palabras

la mañana llama al sol y salen juntos de paseo

todo está ya en marcha y vuelan los pájaros

otra vez como si nada.




jueves, 12 de marzo de 2026

MÍTICA ISRAEL

 



K

el profesor

el profesor K fue quien dijo

que tal vez hubiera sido mejor vivir

para siempre

en la diáspora sin nombre

sin otra patria que ser

que existir

dejar las extensiones de orgullosas banderas plagadas

de cagarrutas para fertilizar sus campos

olvidar la tierra prometida

no volver sino la cara a los ciudadanos de tomo y lomo

bendecir juntos las botas polvorientas

hacer cuentas del camino y apuntar en un cuaderno blanco las monedas logradas

y llorar

cantar

y bailar






martes, 10 de marzo de 2026

MI PALOMA MENSAJERA

 



Llamo a mi paloma

mensajera y le suplico 

por piedad que vuele lejos

que no caiga 

en la tentación de abrir su pico

y perder ese poema que escribí cuando fui niño


quiero

le digo

que cuando cruces el infinito del aire

lo dejes suavemente al borde de la cama

de aquel hombre que espera

dormir después de saber 

quien es.




lunes, 9 de marzo de 2026

REALIDAD Y RELATO

 

La realidad es el conjunto desordenado de las cosas reales.

La realidad es la relación entre las cosas reales y los efectos de esas relaciones.

La realidad es la posibilidad inexorable de lo impredecible.

Aunque lo que sabemos de la realidad no es más que un relato que se hace de ella. Una aproximación censurada, mutilada.

Aceptamos la realidad porque se nos presenta envuelta en ese relato que la hace, si no comprensible, soportable. 

Lo mismo que ocurre con una pintura brotada del corazón del inocente que, convertida en un cuadro, pasa de ser un objeto sorprendente/insoportable a un discurso que sólo sirve para que el espectador, indiferente, aupado en sus supuestos saberes, parlotee de él.

La realidad supone una brecha, un hiato, una cesura, entre las cosas reales y sus relaciones y el relato que se hace de ese conjunto.

La realidad supone una tensión entre esas dos cosas. La cosa de la realidad y la cosa del relato.

La realidad viva, la que está más allá del relato, es lo insoportable para el humano.

La realidad es lo insoportable para el animal humano.

Y cuando éste pasa a ser un sujeto (del lenguaje), distanciándose del animal, está a punto de domesticarla, de hacer de ese material insoportable formado por el desorden de las cosas reales, un relato, como tal pergeñado, dictado y establecido por una pirámide de poder encargada de que la llamada realidad sea otra cosa que la cosa que es, que sea una cosa alejada de lo insoportable, del cambio constante, de lo impredecible.

La realidad, de esta forma, no está reprimida, en el sentido freudiano, sino escamoteada, al ser convertida en una mera narración.

La realidad convertida en un relato se separa de la realidad entendida como el conjunto de las cosas reales y sus relaciones y efectos de ellas.

Los totalitarismos crean un relato de la realidad adecuado a sus consignas que sustituyen a la realidad y sus relaciones.

Los totalitarismos prohíben asomarse al exterior de ese relato bajo pena de muerte, de exclusión o de destierro.

Y prohíben asomarse al interior que es la realidad del propio sujeto.

Las ideologías son la munición de los totalitarismos.

Esa segregación de la realidad crea el terror y el pánico. El pánico como arma de guerra: sólo estarás libre de ese miedo si vives dentro del relato establecido de la realidad. Mirar la realidad, dentro y fuera, es encontrarte con el terror.

Se odia la realidad cuando no coincide con su relato. Entonces, se desplaza. Se deja en un lugar/lazareto para que nadie la mire excepto los locos, los santos y los poetas.


Pero se puede vivir en ese terreno vacío que diferencia la realidad de su relato.

Se puede vivir en lo impredecible.

Ese vivir es el único vivir.

La operación de narrar la realidad para hacerla soportable tiene su origen en una convención: la separación de esa realidad y del sujeto que la percibe.

Realidad y sujeto humano no son cosas separadas ni distintas:

La realidad interpela al sujeto humano y le dice, a la fuerza, que él también es una cosas real.

El humano padece constantemente los efectos de las filtraciones entre uno y otro polos de ese par. (1)

El esfuerzo totalitario de construir un relato omnisciente de la realidad elude lo más evidente y perturbador: que el sujeto humano es también una cosa real y no un mero capítulo de los extractos teóricos que arman la ideología de ese sistema que crea el relato.

Esos sistemas no soportan el desorden, propio de la castración que habita y conforma al sujeto humano, antes animal humano. Siempre animal humano bajo la vestimenta del lenguaje

El lenguaje transforma al animal en sujeto y hace de éste una palabra en la explosión continua, expansiva y mística de ese lenguaje. Pero además sirve a propósitos censores cuando fabrica identidades que pretenden liberarlo de la insoportable realidad.

En este caso, el sujeto humano va a morir después de haber estado embalsamado durante toda su vida, sin haber conocido otra cosas que lo que su identidad le ha permitido percibir.

Morir entero, compacto, conformado incluso con una medalla en el pecho o entre himnos que no lo separen del buen camino ni en el trance de su desaparecer.


Morir viviendo en el engaño de no saberse herido.


Nadie puede negar el peligro que conlleva vivir, aunque sea ocasionalmente, en ese margen entre realidad y relato, con el cinturón de la identidad desabrochado, viajando en la onda expansiva del lenguaje, en el desorden de una búsqueda sin propósito confesado, en ese camino de accésit y conocimiento que no es otro que el de acercarse sin (casi) mediación a la realidad, puro fuego y vacío,

De vivir, o mal vivir gozosamente, en esos márgenes, sintiendo el vendaval de las tensiones que generan la realidad y sus relatos.



(1)

Freud trató de esto al hablar de lo siniestro (unheimlich) como lo otro de lo familiar (heimlich).

Lo siniestro sería la aparición de lo real a través de los filtros de su relato.

Se trata de la percepción disruptiva, inesperada, incómoda de un objeto que aparece como sutilmente amenazante donde sólo hay un objeto considerado como familiar.

De esta forma, presenta el inconsciente como boicoteador del relato establecido de la realidad y como fundador de lo subjetivo, entendido éste como la forma más real de asomarse a la realidad.

Lo subjetivo como un desengaño del poder.



domingo, 1 de marzo de 2026

ATARDECER

 


Ya solo

en una habitación desgastada como el día

ni tarde ni noche sólo tiempo pegado a la tela de araña

rezó una sarta de palabras circulares

sin saber 

nada excepto el cierto movimiento de las manos y los labios








martes, 17 de febrero de 2026

ESCRITOS ENCONTRADOS EN UN CUADERNO

 




                                     Escritos encontrados en un cuaderno



                                                                   1


La música permite integrar en el silencio todos los ruidos, es decir, la presencia real en el tiempo de todas y de cada una de las cosas.




                                                                2


                                                   Apenas ciego

                                                  mirando el hueco oscuro

                                                  que dejaba mi no estar

                                                  yo

                                                  cauto

                                                  ensombrecido

                                                  y ella

                                                 a la distancia infinita

                                                 que bordea un amor hecho de átomos ya extinguidos

                                                 libres del calor y de la gravedad


                                                                                                     24 de noviembre de 2011



                                                                         3


La literatura, y de manera ejemplar la poesía, es un producto del arte que nacido en la complejidad permanece en ella.

Cualquier intento de acotar en ese territorio una supuesta parcela no es sino remedar el derrumbamiento de un orden antiguo, extinguido, en la serie sucesiva de las destrucciones. y reconstrucciones que conforman la realidad.

Cualquier palabra nueva crea otra ley o, mejor, niega la posibilidad de que exista otra ley que no sea la del crecimiento desbordado del lenguaje.

A este contacto con el caos se debe el poder metaplásico de la poesía. Crea a partir del lector y de sus resistencias un otro, que desaparecerá sucesivamente según avanza el juego poético, ajeno éste a las identidades, por tanto refractario a la memoria y a sus engaños.


                                                                                                          10 de octubre de 2011












lunes, 16 de febrero de 2026

ESPEJO

 








Aquellos vaqueros que llevaba

brillantes porque no nos lavábamos después de subir de los humedales del suelo

serían hoy el espejo

donde descubrir la historia de los olvidos y las desapariciones.




viernes, 13 de febrero de 2026

Y COMENZÓ A OIRSE UNA MÚSICA DE VIOLÍN

 




Y comenzó a oírse una música de violín

era cuando la tarde ya rota y pasada por la lejía de los credos iba a morir

unos hombres y unas mujeres con esvásticas grabadas en su corazón cantaban alborotados cantos

no sabían lo que llevaban tatuado en su carne y aún así cantaban

profesaban el credo inmaculado del progreso

tocaba el violín una melodía extraña capaz de llevar al sueño a los luchadores

hacerles desaparecer para ser sólo un pueblo o un algoritmo salvador y popular

el violín vibraba sus tripas que aún eran tripas de exterminio

era cuando la tarde aséptica ronroneaba cara la muerte

sólo los pájaros eran puros y volaban hasta donde los rezos místicos alcanzaban a llegar

un hombre y una mujer descubrieron su pecho

y miraron su esvástica grabada

los pájaros compadecidos arrancaron con sus picos las espinas de sus cruces

y el hombre y la mujer con los ojos cerrados

empezaron cuando llegó la mañana sus trabajos abrazados.